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Lovecraft, Capra y la Navidad

diciembre 24, 2010

Disculpen la falta de actualizaciones, pero he estado un tanto ocupado. Es cierto que les debo una última entrega sobre los limites de la representación, pero hablar de campos de exterminio en este fin de semana me parece un tanto inapropiado, asi que en su lugar y esperando una mejor fecha les entrego este post navideño que espero que sea de su agrado.

Es algo aceptado por un cierto stablisment actual el declararse contrario a la navidad. Es habitual el poner como razón la hipocresia de los buenos sentimientos, el hecho de que todo el mundo es falso en el llamado espiritu navideño. Evidentemente que sería deseable que la solidaridad y los sentimientos de hermandad se dieran durante todo el año, pero creo que es razonable pensar que es mejor dos semanas donde eso sea algo que se promueva socialmente, aunque sólo sean dos semanas y sea forzado, que ninguna manteniendo asi el genuino nihilismo del resto del año.

Otra razón es la del hecho que la Navidad es una fiesta religiosa y como tal problemática en un occidente multicultural y en una Europa Laica. Yo como ateo no estoy del todo de acuerdo con esa apreciación por dos motivos: El primero es que si fuesemos coherentes en eliminar las fiestas religiosas deberiamos suprimir las vacaciones que las acompañan, algo que sinceramente, no apoyo, dado que pienso que el trabajar menos horas y días es una de las grandes conquistas de occidente que, de hecho, el neoliberalismo a la china quiere eliminar.

Mi segunda razón es antropológica: La navidad cristiana, con sus elementos paganos (como Papa Noel) es una fiesta que celebra el nacimiento de un niño en pleno invierno. Celebra por tanto la idea de que el invierno pasará y las cosechas volverán. Celebra, en definitiva, la fe en el futuro…algo de lo que andamos ciertamente necesitados.

Pero Cristo es, además, una deidad solar, como Apolo, Horus o Superman. Es una deidad que refleja un espiritu guardian de la civilización. Una deidad que nos promete que el sol volverá y que la muerte no es el final. La desaparición de todo mito, como era el proyecto último de la ilustración, no lleva a un razocinio absoluto, sino a la pesadilla. Así Lovecraft, un escritor que se consideraba neoilustrado y que siempre rechazó los mitos cristianos por pueriles, termino creando una cosmogonía de dioses monstruosos e inhumanos, que sólo nos prometen el Armagedón. Así el poema navideño de Lovecraft no podía ser otro que el Horror de Yule.

De hecho es curioso que Lovecraft coja el nombre pagano (o celta) de la fiesta de invierno, pues eso muestra como al eliminar las deidades solares, viejos diesos olvidados vuelven…los dioses que pedían sacrficios humanos, los dioses que son las máscaras de La Gran Madre. Es irónico en apariencia pero previsible desde un punto de vista dialéctico que al eliminar los mitos de las religiones monoteistas en nombre de la Razón al final tengamos un revival de neopaganismo (celta y nórdico, para más inri), wiccanismo, orientalismo, espiritismo, new age y teosofía. Sinceramente, prefiero apoyar la mitología monoteista, que ha dado pie a los derechos humanos, que a las mitologias tribales.

El tercer argumento en contra de la navidad es, claro está, el del consumismo. Obviamente, es innegable que la Navidad sirve como uno de los baluartes del consumismo neoliberal. Pero prefiero traer a colación uno de los textos que la cultura pop considera más emblemático del imaginario navideños y es el filme de Frank Capra ¡Que Bello es Vivir!

Ya he dicho en alguna ocasión que el cine clásico americano ha sido el único que ha hecho una épica de la democracia y en el caso de Capra diré que de la Socialdemocracia. El filme de Capra nos muestra como la clase media (no el banquero capitalista y amargado) es quien construye la sociedad. Nos muestra como un la vida de una persona aparentemente insignificante puede tener un gran valor. El humanismo bienintencionado de Dickens (el antecedente de este filme obviamente es Cuento de Navidad) se transforma en una apología del ciudadano responsable y ético, y que es ético en tanto en cuanto sabe que no todo se compra y se vende. Cuando Bedford Falls se transforma en Potterville tenemos una ciudad de puro consumo sin ninguna mitología…el sueño de cualquier banquero que, no podía ser de otra forma, es nuestra pesadilla.

Asi que les deseo feliz navidad a todos ustedes y lo hago con la imagen de mi deidad solar favorita.

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One comment

  1. Lamentablemente mi post ha sido más oscuro, quizás porque creo que corren tiempos muy oscuros y el futuro es incierto, en lo personal, en lo global, pero, efectivamente, a uno le queda Capra… Por cierto, hablando de tiempos oscuros, vengo de ver “El discurso de rey”, donde te cuentan que cuando la cosa se puso chunga de verdad, un tipo gordo, pragmático y duro, y un tartamudo realista y responsable, por muy rey que fuera, salvaron al mundo… Es lo bueno que tienen las pelis, pero en este caso creo que fue así… lo malo es que ya no queda gente de ese tipo.

    Un saludo y Feliz Navidad textual



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