Archive for the ‘Cómic’ Category

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La Revolución comenzará en la ficción.

junio 6, 2011

En 1982 y finalizada en 1988, Alan Moore y David Lloyd publicarón la serie de comics V de vendetta. El comic era una revisitación de una distopía a lo 1984, que pretendía ser una metafora de  la sociedad británica de la era Thatcher, aunque Moore se alejó del fatalismo de Orwell y convertía a su personaje protagonista en un rebelde que nadie era capaz de doblegar y que había llegado a un cierto extremo de locura que impedía a la maquinaria del sistema poder anularle o controlarle, llegando a derribar dicho sistema.

En 1994, Grant Morrison empezó su serie de Los Invisibles, donde un grupo de gente lograban ver más allá de la realidad y participaban en la fase final de una guerra secreta entre terroristas de la realidad y un grupo fascista plutocráta que había convertido el sistema en una forma de atadura y esclavismo espiritual.

En 1996, Chuck Palahniuk publicó Fight Club, donde narraba como un hombre  alienado por el estilo de vida de los 90 terminaba degenerando en una ezquizofrenia que le convertía en lider de un grupo terrorista al estilo Unabomber.

En 1999, con una sincronización francamente notable, se estrenan dos películas que marcarán el imaginario del nuevo siglo: El Club de la Lucha y The Matrix. Ambas tratan de un hombre que se siente alienado en su trabajo y termina siendo el mesias de una rebelión contra el sistema. En el primer caso (como en la novela homónima) es una esquizofrenia destructiva que lleva a un apocalipsis.

En el segundo caso, un delirio mesianico que se revela como una amenaza continua al sistema, prometiendo una rebelión en masa.

En el 2000 Marvel publicó un comic llamado La Hermandad, donde supervillanos mutantes decidían que los metodos de Magneto and Cía eran insuficientes en su lucha y decidían pasar a un terrorismo brutal. La serie fue cancelada según la editora por malas ventas, pero su cancelación, sospechosamente, coincide con el siguiente evento.

En el 2001, se realiza el acto terrorista más famoso de la historia  que, aparte de ser un acontecimiento de una gran brutalidad y crueldad, es (10 años despues podemos atrevernos a decirlo) la mayor perfomance que ha visto el siglo XXI de momento, un acto de puro terror realizado en el corazón del capitalismo. Un acto simbólico del que, sin embargo, poca gente percibió el hecho de que no se atacaba un simbolo de la América Democrática (la Estatua de la Libertad, por ejemplo) sino de la América Coporativa (el World Trade Center). La maquinaria de los medios de comunicación insistió en el aspecto de agresión del Islam y el mundo arabe a los USA (Reagan hizó un buen trabajo preparándoles como los nuevos malos oficiales) o incluso de Orientey el Tecer Mundo  a Occidente. Se obvió enseguida que el ideologo de la masacre era un millonario educado en Suiza y entrenado por la CIA. Alguien del sistema que se había vuelto contra él.

En 2002, Mark Millar hizó que el grupo de superheroes The Authority se enfrentaran al conglomerado corporativo y neoliberal, que de forma brutal, intentaba frenar las reformas sociales y politicas que el supergrupo estaba intentando lograr. Pese a la censura de DC, uno puede reconocer a Ted Turner, Bill Gates y George Bush jr entre los malvados. La serie de comic continuó con otros guionistas (y menor brillantez), con enfrentamientos contra el conglomerado militar-industrial-económico que llegó hasta hacer que el supergrupo diera un golpe de estado en los USA e instaurarse como nuevo gobierno.

En 2006, llega la adaptación al cine de V de Vendetta. La película centra su metáfora en el mundo post 11-s y, pese a las acusaciones de reducir el nivel de radicalidad de la obra original, incluía escenas de cierto peso político. Los productores, acertadamente, convertía a V en una especie de Zorro, cuyos enemigos no eran los gobernantes coloniales españoles aristocráticos y corruptos, sino el sistema que había eliminado la democracia.

Todo estas obras artísticas (todas, menos una, de ficción y la que es real es obvio que esta muy influida por la puesta en escena de los Bolckbusters) parecen haber sevido, durantes estos años, como humus de las nuevas rebeliones que se estan y seguramente se seguirán produciendo.

Ustedes pueden ver como la mayor parte de las obras mencionadas estan presentes en este video que se lanza como advertencia a la clase política. Si la izquierda radical en los 60 tenía a Lenin y Althusser como ideologos ahora tiene a Moore y Palahniuk. Si Stalin y Mao eran los modelos, han sido sustituidos por supervillanos Marvel y superhéroes de Wildstorm. Si el Che Guevara fue su martir, ahora lo será Osama Bin Laden. Pueden criticar los cambios de modelos, pero la cuestión es que la rebelión necesita conceptos que la inspiren y lo ha encontrado en la Cultura Pop. Y a mi eso me parece grandioso.

Eso si, como dice la frase atribuida a Slavoj Žižek, “se nos ha convencido antes de que es posible una invasión zombie que de un cambio del sistema”. De hecho la mayor parte de las obras mencionadas acaban su rebelión en un escenario apocaliptico. Incluso la sere Authority finalizó con un planeta Tierra destruido. La pelicula V de Vendetta no muestra el mundo tras la rebelión, pero si lo hace el comic, que es un antecedente de la visión de Tyler Durden.

Visión que recuerda el inicio del filme Soy Leyenda

…que no es otra cosa más que una pelicula de Zombies.

Asi que necesitamos que la ficción (a ser posible la ficción pop) nos muestre otros sistemas. La primera conquista es la de la imaginación. La primera rebelión es la mental.

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Superhedonistas

abril 19, 2011

Es típico que se invoque a las sagas heoricas griegas, nórdicas o medievales a la hora de hablar de los superhéroes y de sus primos, los héroes del pulp. Así, Star Wars remite al ciclo arturico, mientras que Superman parece reunir todo héroe mesianico en su identidad solar. Esto es cierto, pero cabe preguntarse si este tronco mítico es lo transversal o si se trata de un cierto peaje moral que se hace pagar al espectador para que disfrute con una cierta coartada ética un goce mucho mas primario e inmediato.

Ya el gran Doctor Repronto habló de ello en una antigua entrega de su serie…y desde luego, cabe preguntarse si lo que buscan estas imágenes no es otra cosa que el espectador se sienta poderoso, antes que una verdadera construcción simbólica.

He aquí, en esta escena, todo un zeitgeist que unifica desde los videojuegos (en fase muy temprana en el momento de la realización de la película, lo que no impidió la creación de un arcade de Star Wars que consistía en destruir…una Estrella de la Muerte) a la pasión por la velocidad en vehiculos tuneados, los bombardeos en f 18 (10 años despues Top Gun fue el blockbuster de la temporada) o la ultrapercepción (En Lucas algo que se lograba por filosofía New Age, pero que la invención posterior de los microcloridianos establece la posibilidad del doping)…Todo ese Zetgeist responde a esa necesidad de potencia, rapidez e hipersensibilidad que el hombre del siglo XX (y del XXI) parece necesitar. Ya vimos como Avatar, más alla de su trama a lo Pocahontas, es una puesta en escena de las fantasias de poder del espectador en la era del WoW, las redes sociales y los juegos en Primera Persona:

Asi que esto nos lleva a dos puntos:

1) El trasfondo heroico es una coartada para que el espectador viva sus fantasias de poder

2) Cabe preguntarse si es posible un filme de superpoderes más “honesta” o, mejor dicho, más directa.

El primer punto recuerda a la adaptación de Gor realizada para el cine (aunque sea de serie Z) donde se traiciona la fantasia sexual que anima a las novelas para sustituirlo por una enésima lucha de liberación de esclavos. Es curioso como el cine es, en ese aspecto, mucho más represivo que la novela pulp y termina arruinando su componente erótico por un peaje hacia el heroismo politicamente correcto (propongo un remake de Gor al estilo del Mandarlay de Lars Von Trier). En ese sentido, tal vez los códigos heroicos (“un poder conlleva una gran responsabilidad”) sean represivos del goce.

Respecto al segundo punto, hay dos peliculas que han llevado el cine “de superpoderes” (no se puede hablar en puridad de superhéroes) hacia el hedonismo.

El filme Jumper nos mostraba a un teleportador que utilizaba su don para vivir al limite de una forma atractiva y que se relaciona con un estilo de vida millonario y sin responsabilidad. Es curioso como los villanos de la función no eran otra cosa que una fuerza represiva que precisamente intentan limitar el campo de acción de unos seres a los que no se les pueden poner barreras.

Un filme de reciente estreno, Sin Límites, nos plantea el uso de una pastilla que vuelve tremedamente inteligente, ultraperceptivo y rapido mentalmente a su protagonista, convirtiendolo en un arrojado, imparable y atractivo millonario…y donde el director nos muestra su percepción rompiendo barreras espaciales a traves de zooms infinitos, planos secuencias digitales y transiciones atrevidas. Aunque en un momento dado el guión plantea una especie de consecuencia yonki de la pastilla, en su final (de forma no muy bien explicada, eso si) parece renegar de ello y apostar SPOILER por un superhombre siempre colocado.

Claro está que ya tenemos un superhéroe “de verdad” que es hedonista, millonario, chulo y que viaja a alta velocidad. Un héroe neoliberal que su cinismo nos hace sospechar de su heoroismo…

…porque tal vez ese sea el héroe que merece nuestra sociedad, aunque cabe preguntarse si es el héroe que necesitamos.

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Los Limites de la Representación: La Imagen Nazi (y II), El Holocausto

febrero 14, 2011

Les debía este post desde hace semanas y, como ya saben, precisamente ha sido una broma sobre el Holocausto hecha por el director Nacho Vigalondo lo que recientemente ha vuelto a poner en la palestra la cuestión de los límites.

El Holocausto no es propiamente dicho un imaginario nazi, ya que ellos nunca lo publicitaron, sino un producto del nazismo…sin embargo ellos si documentaron con esa dedicación tipicamente prusiana a registrar las condiciones de vida de los judíos en los ghettos y campos. Eso ha hecho que se haya creado toda una fuente de imágenes del Holocausto, cosa que no ha ocurrido en otros casos como los Gulags o los campos de reeducación asiaticos. Precisamente ese motivo es el que ha hecho que el Holocausto haya quedado como el gran genocidio del siglo XX e incluso de la Historia.

El Holocausto hizó decir a Adorno que ya no podía haber más poesía. Pero tambien estableció un nuevo límite: El Holocausto era un horror tal que no podía ser representado. Así el documental Shoah se negaba a mostrar imagenes de archivos de los campos de exterminio (aunque si incluye filmaciones de los lugares reales) y mostraba en su lugar a los supervivientes y sus testimonios: La palabra era lo único que podía decirse, la imagen estaba prohibida.

De hecho peliculas que mostraban reconstrucciones de los campos (no digamos ya del exterminio) eran denunciadas por otros cineastas como inmorales. Por ejemplo Rivette dijó que el travelling final de esta escena hacía que el cineasta Pontecorvo mereciese el más profundo de los desprecios y dió pie a la famosa frase de Godard de que un travelling es una cuestión moral.

Y todo ello porque se consideraba que no podía hacerse espectáculo sobre el holocausto. De hecho Hollywood en general huyó de los campos de la muerte nazis y prefirió centrarse en los campos de prisioneros para sus ficciones, desde La Gran Evasión a Los Heroes de Hogan pasando por Traidor en el Infierno o Evasión o Victoria. De hecho, como suele ocurrir con lo irrepresentable, el campo de exterminio fue recogido por la explotation más descarada como reclamo escópico y sexualidad “aberrante”.

Así que se da la contradicción de que algo tan documentado como el Holocausto sin embargo se quedaba fuera de la representación mainstream. Y sin embargo su imaginario continuaba llamando al publico, algo que se nota en la trilogía de Ilsa…mientras que La Loba de las SS sucede por completo en el campo, La Tigresa de Siberia sólo ocurre la mitad del metraje en el Gulag…porque claro está que un Gulag no capta tanto la imaginación del público como un campo nazi.

El mainstream introdujo de forma masiva el campo de concentración primero a través de la serie de Televisión Holocausto y posteriormente mediante La Lista de Schindler, lo que abrió la puerta a diversos filmes sobre el genocidio judío. Lo curioso es que Hollywood lo ha hecho porque se siente legitimado por estar estos filmes producidos o dirigidos por judíos. Mientras en Europa el debate era sobre la legitimidad de la representación, en USA era una cuestión etnica…de forma que subrepticiamente se ha dejado que los judios gestionen el imaginario de su propio genocidio. Esa legitimización explica un documental como A Film Unfinished, donde una cineasta israelí monta un documental con imágenes del Ghetto judío filmada por los propios nazis.

Asi que en realidad ya se empieza a estar lejos de ese idea de no mostrar el Holocausto que tenía Shoah. Pero eso si, la legitimización viene dada por sus victimas (y obviamos que los judíos no fueran las únicas victimas de los nazis) y son ellas las que sancionan lo que es representable o no. Son ellos los que pueden decir si el Holocausto puede ser objeto de comedia o no. Los Weinstein compran La Vida es Bella y eso lo convierte automaticamente en un filme respetuoso. Hitler SS no tiene apoyo judío y se prohibe en España por sentencia del tribunal supremo. De hecho los judios si parecen que pueden hacer chistes sobre El Holocausto

Pero los artistas no judios no pueden acceder a eso por si mismos, como muestra esta noticia.

Así que este es el estado de la cuestión ahora mismo, y por ello la imagen del Holocausto parece que no puede ser gestionada de forma aceptable por el stablishment sin mediación de sus victimas, algo que en estos tiempos de lo politicamente correcto puede extenderse a otros ámbitos, con lo cual puede que haya un momento en los que directamente quizás no podamos hablar del Otro.

Y sin embargo gestionar el Holocausto desde la ficción y la representación esta bien, sea  mediante comedias sentimentales, filmes de Hollywood with attitude, Stand Up comedy, bromas de twitter, filmes denuncias, documentales respetuosos o comics underground. Porque la representación es lo que puede hacer que algo se suture.

No obstante no olvidemos una cosa: el antisemitismo existe en Europa y no en las bromas de twitter…existe en las teorías que niegan (de verdad) el Holocausto y que tienen un gran predicamento en internet entre la juventud española, en el odio hacia el estado de Israel que la izquierda abraza con entusiasmo, en las conspiranoias judeo-masónicas de la extrema derecha española y las conspiranoias sionistas-americanas de la extrema izquierda europea. El Holocausto puede repetirse…por eso no conviene olvidarlo.

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Civil War

enero 14, 2011


Estoy disfrutando mucho la edición en tapa dura de la saga Civil War de Marvel, realizada principalmente por Mark Millar en el guión con colaboraciones en otras series de guionistas como Strazinsky o Bendis. Por mucho que se haya criticado, la era Quesada de Marvel ha sido un época especialmente brillante en la Casa de las Ideas. Su reactivación del concepto de saga superheroes smash (o sea, juntar a todos los héroes del universo Marvel) ha dado pie a obras muy notables como Secret War, Dinastía de M o esta que nos ocupa.

Millar tiene una habilidad muy buena en juntar los códigos superheroicos en un entorno Geopolítico reconocible y actual. De hecho su estilo es una especie de tercera via en el comic de superhéroes: Frente a la enésima deconstrucción Alan Moore style o comic definitivo de pijamas a lo Miller (The Boys, Powers, The Pro, Supreme Powers…y van) y a la nostálgica recuperación de la inocencia perdidad de la Silver Age (Invencible o Astro City, dos comics excelentes por otro lado), Millar ha optado por unos héroes que deben plantearse su lugar en el mundo que nos ha tocado vivir, sin dejar de ser héroes pero sin que puedan volver hacia una época menos complicada. Eso es algo que alcanzó su cumbre con The Authority y Ultimates, dos de las mejoras obras que el comic de superhéroes ha dado a la humanidad.

Civil War no es tan brillante, entre otras cosas porque su formato de Serie de comic book que se bifurca en otras series impiden concreción y desarrollo. Pero ciertamente su análisis social y moral es muy certero. Porque Millar no es maniqueista y sabe que no hay preguntas fáciles a respuestas complicadas. Que las cosas son dialécticas y que un efecto positivo es acompañado por una consecuencia negativa. Millar divide al universo Marvel en dos bandos. El gobierno exige el registro de todo superhéroe y la publicación de la identidad secreta de los mismos. Al frente del bando pro-registro esta Iron Man, un superhéroe neoliberal, fabricante de armas y con ciertos visos Neocon (es incluso ex alcoholico, como Bush) y en su contra El Capitán América, simbolo de los USA de Roosevelt y de las ideas democráticas de los mismos.

Es obvio que Millar gestiona las simpatías habilmente, porque es muy fácil apoyar al héroe idealista y que queda en la marginación frente al superhéroe que representa al contubernio militar-empresarial. Pero la ley que defiende Iron Man es una ley que se relaciona con la prohibición de las armas o la persecución del vigilantismo mientras que el capi se deja llevar por ese individualismo americano exhacerbado que defiende la Asociación del Rifle o el Tea Party.

Asi que el lector bascula, como lo hace Spiderman dentro del comic (aunque no necesariamente en el mismo orden), entre un bando y otro…y al final, gane quien gane la guerra, sabemos que hemos perdido. Porque como escribió Garth Ennis en As Enemigo, en una guerra todos los bandos son el erróneo.

Todo ello en un mundo de superhéroes donde existe realitys shows, organizaciones de vigilancia nacional con un poder desmesurados, Guantanamos fuera no ya de USA sino de este universo, concesiones fraudulentas a empresas de reconstrucción de daños superheoricos. Quizás Millar ha dado en la clave: el escapismo en la ficción actual pasa por definir como es el mundo de hoy en día.

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País Sin Superhéroes

diciembre 29, 2010

Reconozco que Balada Triste de Trompeta es una película que se puede criticar desde muchos puntos de vista: El guión es arbitrario y absurdo, los personajes esquemáticos, su ritmo atropellado y varias cosas están mal contadas. Su tono grotesco es excesivo y su barroquismo visual puede resultar agotador. Pero pese a todo eso, o quizás precisamente por todo ello, el filme de Alex de la Iglesia me ha parecido una obra maestra, comparable a la mejor obra de su director (El Día de la Bestia) y desde luego muy por encima de todo lo demás que haya realizado el actual presidente de la Academia de cine. Porque Balada Triste de Trompeta es una película que Scorsese definiría como Kamikaze: Una obra personal llena de las obsesiones de su autor sin miedo ni a los resultados ni a la reacción del público o la crítica.

Los defectos del filme se convierten en efectos, ya que lo grotesco, excesivo, atropellado y absurdo se transforma en una estética plenamente unida a su escritura fílmica, como ocurren en los mejores casos de Fellini o Gilliam. Pero si traigo a colación Balada Tristes de Trompeta a este blog es porque De la Iglesia (ya desde los impresionantes titulos de creditos) recorre un imaginario español negro, donde funde historia reciente, imaginario pop, metáfora circense y reflexión psico-socio-politica en una pintura negra goyesca.

La historia de dos payasos enfrentados por una mujer se llena de connotaciones de diverso tipo: desde el histórico (el enfrentamiento generacional desde la guerra civil), el social (la España machista y chulesca unida a una cierta derecha nacional modelo interconomia frente a una España infantilizada y victimista que representa esa izquierda que sigue viendo en la republica a esa virgen vestal violada por bárbaros a la que se siente obligado retornar) y el politico (los sucesos politicos reducidos a un circo absurdo regido por payasos que hace tiempo dejaron de tener gracia). Todo ello esta enmarcado en un retrato en el caben Berlanga, Hitchcock, los comics marvel, la comedia desarrolista, Goya, Buñuel, El cine de terror de la Universal, Freaks de Browning, Fellini, Gilliam, el pesimismo de la generación del 98 o el esperpento de Valle Inclán.

Al final Balada Triste de Trompeta se relaciona con El Caballero Oscuro de Nolan, pues ambas describen, desde la órbita posclásica, la situación anímica de un pais. Asi Nolan hizo un filme de superhéroes donde el terror post-11 s, el individuo frente a la institución, y el imaginario del western y la figura del enmascarado fabulaban sobre la situación de los USA en este primera decada del siglo XXI.

Pero el filme de De la Iglesia no es filme de superhéroes, pues parece que nuestro imaginario nacional, que desde hace tiempo se ha vuelto profundamente antihéroico e incapaz de la épica, no puede sostener ningun héroe. Por eso lo que tenemos son dos Jokers enfrentados a muerte en un pais lleno de mosntruos, desde el capitán republicano a Franco. Incluso uno reconoce en el payaso tonto interpretado por Antonio de la Torre ciertos rasgos del Joker de Nicholson, mientras que Areces hace un payaso triste que quizas pueda recordar al Joker del malogrado Leger.

Por eso el enfrentamiento en final en el Valle de los Caidos remite a Con la Muerte en los Talones, pero tambien a La Muerte de Gwen Stacy en Spiderman (una de las obsesiones de su director), ya que al final los dos payasos no pueden sino destruir su objeto de deseo (esa Gran Madre que de alguna forma representa a España)…pues ningún héroe aparece al final, ya que España es un pais sin proyecto, sin esperanza, sin las heridas suturadas…sin superhéroes.

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Lovecraft, Capra y la Navidad

diciembre 24, 2010

Disculpen la falta de actualizaciones, pero he estado un tanto ocupado. Es cierto que les debo una última entrega sobre los limites de la representación, pero hablar de campos de exterminio en este fin de semana me parece un tanto inapropiado, asi que en su lugar y esperando una mejor fecha les entrego este post navideño que espero que sea de su agrado.

Es algo aceptado por un cierto stablisment actual el declararse contrario a la navidad. Es habitual el poner como razón la hipocresia de los buenos sentimientos, el hecho de que todo el mundo es falso en el llamado espiritu navideño. Evidentemente que sería deseable que la solidaridad y los sentimientos de hermandad se dieran durante todo el año, pero creo que es razonable pensar que es mejor dos semanas donde eso sea algo que se promueva socialmente, aunque sólo sean dos semanas y sea forzado, que ninguna manteniendo asi el genuino nihilismo del resto del año.

Otra razón es la del hecho que la Navidad es una fiesta religiosa y como tal problemática en un occidente multicultural y en una Europa Laica. Yo como ateo no estoy del todo de acuerdo con esa apreciación por dos motivos: El primero es que si fuesemos coherentes en eliminar las fiestas religiosas deberiamos suprimir las vacaciones que las acompañan, algo que sinceramente, no apoyo, dado que pienso que el trabajar menos horas y días es una de las grandes conquistas de occidente que, de hecho, el neoliberalismo a la china quiere eliminar.

Mi segunda razón es antropológica: La navidad cristiana, con sus elementos paganos (como Papa Noel) es una fiesta que celebra el nacimiento de un niño en pleno invierno. Celebra por tanto la idea de que el invierno pasará y las cosechas volverán. Celebra, en definitiva, la fe en el futuro…algo de lo que andamos ciertamente necesitados.

Pero Cristo es, además, una deidad solar, como Apolo, Horus o Superman. Es una deidad que refleja un espiritu guardian de la civilización. Una deidad que nos promete que el sol volverá y que la muerte no es el final. La desaparición de todo mito, como era el proyecto último de la ilustración, no lleva a un razocinio absoluto, sino a la pesadilla. Así Lovecraft, un escritor que se consideraba neoilustrado y que siempre rechazó los mitos cristianos por pueriles, termino creando una cosmogonía de dioses monstruosos e inhumanos, que sólo nos prometen el Armagedón. Así el poema navideño de Lovecraft no podía ser otro que el Horror de Yule.

De hecho es curioso que Lovecraft coja el nombre pagano (o celta) de la fiesta de invierno, pues eso muestra como al eliminar las deidades solares, viejos diesos olvidados vuelven…los dioses que pedían sacrficios humanos, los dioses que son las máscaras de La Gran Madre. Es irónico en apariencia pero previsible desde un punto de vista dialéctico que al eliminar los mitos de las religiones monoteistas en nombre de la Razón al final tengamos un revival de neopaganismo (celta y nórdico, para más inri), wiccanismo, orientalismo, espiritismo, new age y teosofía. Sinceramente, prefiero apoyar la mitología monoteista, que ha dado pie a los derechos humanos, que a las mitologias tribales.

El tercer argumento en contra de la navidad es, claro está, el del consumismo. Obviamente, es innegable que la Navidad sirve como uno de los baluartes del consumismo neoliberal. Pero prefiero traer a colación uno de los textos que la cultura pop considera más emblemático del imaginario navideños y es el filme de Frank Capra ¡Que Bello es Vivir!

Ya he dicho en alguna ocasión que el cine clásico americano ha sido el único que ha hecho una épica de la democracia y en el caso de Capra diré que de la Socialdemocracia. El filme de Capra nos muestra como la clase media (no el banquero capitalista y amargado) es quien construye la sociedad. Nos muestra como un la vida de una persona aparentemente insignificante puede tener un gran valor. El humanismo bienintencionado de Dickens (el antecedente de este filme obviamente es Cuento de Navidad) se transforma en una apología del ciudadano responsable y ético, y que es ético en tanto en cuanto sabe que no todo se compra y se vende. Cuando Bedford Falls se transforma en Potterville tenemos una ciudad de puro consumo sin ninguna mitología…el sueño de cualquier banquero que, no podía ser de otra forma, es nuestra pesadilla.

Asi que les deseo feliz navidad a todos ustedes y lo hago con la imagen de mi deidad solar favorita.

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Ética y Estética

octubre 20, 2010

Sé que les debo los analisis de dos filmes de Sitges y que debía haberlo hecho ya…pero el tiempo me ha escaseado. Mientras llegan, la actualidad irrumpe. Y tiene que ver con Sitges. La proyección de Serbian Film, película por otro lado que no me ha interesado nada (la vi hace dos meses, no en Sitges, por eso no he hablado de ella en mis crónicas)ha dado como pie la enésima tertulia sensacionalista e intelectualmente mediocre tipica de nuestra televisión

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=nADar7UHgpY]

Vigalondo ha realizado un conciso y esclarecedor analisis de esta (quizás un tanto buscada, la actitud de Angel Sala hace sospechar eso) polémica.Concha García Campoy responde de una forma un tanto más discutible.

Ya hable aquí sobre la censura y Farenheit, asi que alli les remito. Pero quiero hablar brevemente de una cosa sobre todo este lío. En varios momentos los tertulianos y la misma Concha García Campoy (algo que reitera en su blog) aducen que no es arte sino que es abyecto. Es decir, que la pelicula se salvaría  de la repulsa y la criminalización si fuera “artistica” (es decir, buena) pero precisamente por ser criminal, no puede ser arte. Entran, sin darse cuenta, en un circulo vicioso.

Tres apuntes a esto:

1) No creo que “Arte” sea sinomino de bueno. Se dice que algo es arte para resaltar su excelencia, pero eso lleva a decir que todos los cuadros de los museos son excelentes, porque nadie duda de que eso es arte, mientras que las artes de la cultura de masa sólo lo son cuando alcanzan la excelencia. Nos encontramos con el problema del formato que ya comentó el doctor Repronto. En realidad sería mejor decir que algo es artistico porque tiene la potencialidad de ser estéticamente notorio y no porque lo sea, ya que a fin de cuentas la potencialidad puede ser aceptada por todos, pero el goce estético es algo subjetivo y personal.

Nota a esto: ¿Por qué siempre he sospechado que Hitler=SS no hubiese sido prohibido por el TC si hubiera sido una novela y no un cómic?

2)¿Por que una posición ética fuerte puede ser rebatida por la cuestión estética? Si creemos que ciertos limites de la representación no deben ser rebasados ¿Por qué se lo permitimos a Lars Von Trier y no a Saw VI? ¿Por qué Pasolini si y Serbian Film no? ¿El arte redime del pecado? En realidad, el aceptar que una posición ética puede variar según la calidad de la obra hace que se esté en una posición ética blanda.

Nota a esto: El Nacimiento de Una Nación es una obra maestra fundacional del cine. El Nacimiento de una Nación glorifica el Ku Klux Kan, el segregacionismo y la superioridad de la raza Aria. ¿Que postura ética debemos tomar?

3) No voy a caer en una posmodernidad vacía y decir que la ética y la estética no tenga que ver. Pero si que la relación entre ambas es compleja. Y lo es porque mientras que la ética surge de la razón, el arte surge del subconsciente. Y ya dijo Freud que nadie es una buena persona cuando sueña.

EDITO

Nota a esto: Lo siniestro (Freud/Trias), lo Abyecto (Kristeva), lo Grotesco (Baijtin) y la madre de todo ello, lo Dionisiaco (Nietzsche) son categorías estéticas que se enfrentan a lo Bello (Platón), lo Sublime (Kant) y lo Apolineo (Nietzsche otra vez). También en este enfrentamiento hay un enfrentamiento ético.

Asi que un filme tan malo como Serbian Film en realidad nos hace plantear no sólo los limites de la representación sino la dialectica ética/estética. Maldita sea ¿Ahora como defiendo yo que es una mala película?