Archive for the ‘Literatura’ Category

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La Revolución comenzará en la ficción.

junio 6, 2011

En 1982 y finalizada en 1988, Alan Moore y David Lloyd publicarón la serie de comics V de vendetta. El comic era una revisitación de una distopía a lo 1984, que pretendía ser una metafora de  la sociedad británica de la era Thatcher, aunque Moore se alejó del fatalismo de Orwell y convertía a su personaje protagonista en un rebelde que nadie era capaz de doblegar y que había llegado a un cierto extremo de locura que impedía a la maquinaria del sistema poder anularle o controlarle, llegando a derribar dicho sistema.

En 1994, Grant Morrison empezó su serie de Los Invisibles, donde un grupo de gente lograban ver más allá de la realidad y participaban en la fase final de una guerra secreta entre terroristas de la realidad y un grupo fascista plutocráta que había convertido el sistema en una forma de atadura y esclavismo espiritual.

En 1996, Chuck Palahniuk publicó Fight Club, donde narraba como un hombre  alienado por el estilo de vida de los 90 terminaba degenerando en una ezquizofrenia que le convertía en lider de un grupo terrorista al estilo Unabomber.

En 1999, con una sincronización francamente notable, se estrenan dos películas que marcarán el imaginario del nuevo siglo: El Club de la Lucha y The Matrix. Ambas tratan de un hombre que se siente alienado en su trabajo y termina siendo el mesias de una rebelión contra el sistema. En el primer caso (como en la novela homónima) es una esquizofrenia destructiva que lleva a un apocalipsis.

En el segundo caso, un delirio mesianico que se revela como una amenaza continua al sistema, prometiendo una rebelión en masa.

En el 2000 Marvel publicó un comic llamado La Hermandad, donde supervillanos mutantes decidían que los metodos de Magneto and Cía eran insuficientes en su lucha y decidían pasar a un terrorismo brutal. La serie fue cancelada según la editora por malas ventas, pero su cancelación, sospechosamente, coincide con el siguiente evento.

En el 2001, se realiza el acto terrorista más famoso de la historia  que, aparte de ser un acontecimiento de una gran brutalidad y crueldad, es (10 años despues podemos atrevernos a decirlo) la mayor perfomance que ha visto el siglo XXI de momento, un acto de puro terror realizado en el corazón del capitalismo. Un acto simbólico del que, sin embargo, poca gente percibió el hecho de que no se atacaba un simbolo de la América Democrática (la Estatua de la Libertad, por ejemplo) sino de la América Coporativa (el World Trade Center). La maquinaria de los medios de comunicación insistió en el aspecto de agresión del Islam y el mundo arabe a los USA (Reagan hizó un buen trabajo preparándoles como los nuevos malos oficiales) o incluso de Orientey el Tecer Mundo  a Occidente. Se obvió enseguida que el ideologo de la masacre era un millonario educado en Suiza y entrenado por la CIA. Alguien del sistema que se había vuelto contra él.

En 2002, Mark Millar hizó que el grupo de superheroes The Authority se enfrentaran al conglomerado corporativo y neoliberal, que de forma brutal, intentaba frenar las reformas sociales y politicas que el supergrupo estaba intentando lograr. Pese a la censura de DC, uno puede reconocer a Ted Turner, Bill Gates y George Bush jr entre los malvados. La serie de comic continuó con otros guionistas (y menor brillantez), con enfrentamientos contra el conglomerado militar-industrial-económico que llegó hasta hacer que el supergrupo diera un golpe de estado en los USA e instaurarse como nuevo gobierno.

En 2006, llega la adaptación al cine de V de Vendetta. La película centra su metáfora en el mundo post 11-s y, pese a las acusaciones de reducir el nivel de radicalidad de la obra original, incluía escenas de cierto peso político. Los productores, acertadamente, convertía a V en una especie de Zorro, cuyos enemigos no eran los gobernantes coloniales españoles aristocráticos y corruptos, sino el sistema que había eliminado la democracia.

Todo estas obras artísticas (todas, menos una, de ficción y la que es real es obvio que esta muy influida por la puesta en escena de los Bolckbusters) parecen haber sevido, durantes estos años, como humus de las nuevas rebeliones que se estan y seguramente se seguirán produciendo.

Ustedes pueden ver como la mayor parte de las obras mencionadas estan presentes en este video que se lanza como advertencia a la clase política. Si la izquierda radical en los 60 tenía a Lenin y Althusser como ideologos ahora tiene a Moore y Palahniuk. Si Stalin y Mao eran los modelos, han sido sustituidos por supervillanos Marvel y superhéroes de Wildstorm. Si el Che Guevara fue su martir, ahora lo será Osama Bin Laden. Pueden criticar los cambios de modelos, pero la cuestión es que la rebelión necesita conceptos que la inspiren y lo ha encontrado en la Cultura Pop. Y a mi eso me parece grandioso.

Eso si, como dice la frase atribuida a Slavoj Žižek, “se nos ha convencido antes de que es posible una invasión zombie que de un cambio del sistema”. De hecho la mayor parte de las obras mencionadas acaban su rebelión en un escenario apocaliptico. Incluso la sere Authority finalizó con un planeta Tierra destruido. La pelicula V de Vendetta no muestra el mundo tras la rebelión, pero si lo hace el comic, que es un antecedente de la visión de Tyler Durden.

Visión que recuerda el inicio del filme Soy Leyenda

…que no es otra cosa más que una pelicula de Zombies.

Asi que necesitamos que la ficción (a ser posible la ficción pop) nos muestre otros sistemas. La primera conquista es la de la imaginación. La primera rebelión es la mental.

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Superhedonistas

abril 19, 2011

Es típico que se invoque a las sagas heoricas griegas, nórdicas o medievales a la hora de hablar de los superhéroes y de sus primos, los héroes del pulp. Así, Star Wars remite al ciclo arturico, mientras que Superman parece reunir todo héroe mesianico en su identidad solar. Esto es cierto, pero cabe preguntarse si este tronco mítico es lo transversal o si se trata de un cierto peaje moral que se hace pagar al espectador para que disfrute con una cierta coartada ética un goce mucho mas primario e inmediato.

Ya el gran Doctor Repronto habló de ello en una antigua entrega de su serie…y desde luego, cabe preguntarse si lo que buscan estas imágenes no es otra cosa que el espectador se sienta poderoso, antes que una verdadera construcción simbólica.

He aquí, en esta escena, todo un zeitgeist que unifica desde los videojuegos (en fase muy temprana en el momento de la realización de la película, lo que no impidió la creación de un arcade de Star Wars que consistía en destruir…una Estrella de la Muerte) a la pasión por la velocidad en vehiculos tuneados, los bombardeos en f 18 (10 años despues Top Gun fue el blockbuster de la temporada) o la ultrapercepción (En Lucas algo que se lograba por filosofía New Age, pero que la invención posterior de los microcloridianos establece la posibilidad del doping)…Todo ese Zetgeist responde a esa necesidad de potencia, rapidez e hipersensibilidad que el hombre del siglo XX (y del XXI) parece necesitar. Ya vimos como Avatar, más alla de su trama a lo Pocahontas, es una puesta en escena de las fantasias de poder del espectador en la era del WoW, las redes sociales y los juegos en Primera Persona:

Asi que esto nos lleva a dos puntos:

1) El trasfondo heroico es una coartada para que el espectador viva sus fantasias de poder

2) Cabe preguntarse si es posible un filme de superpoderes más “honesta” o, mejor dicho, más directa.

El primer punto recuerda a la adaptación de Gor realizada para el cine (aunque sea de serie Z) donde se traiciona la fantasia sexual que anima a las novelas para sustituirlo por una enésima lucha de liberación de esclavos. Es curioso como el cine es, en ese aspecto, mucho más represivo que la novela pulp y termina arruinando su componente erótico por un peaje hacia el heroismo politicamente correcto (propongo un remake de Gor al estilo del Mandarlay de Lars Von Trier). En ese sentido, tal vez los códigos heroicos (“un poder conlleva una gran responsabilidad”) sean represivos del goce.

Respecto al segundo punto, hay dos peliculas que han llevado el cine “de superpoderes” (no se puede hablar en puridad de superhéroes) hacia el hedonismo.

El filme Jumper nos mostraba a un teleportador que utilizaba su don para vivir al limite de una forma atractiva y que se relaciona con un estilo de vida millonario y sin responsabilidad. Es curioso como los villanos de la función no eran otra cosa que una fuerza represiva que precisamente intentan limitar el campo de acción de unos seres a los que no se les pueden poner barreras.

Un filme de reciente estreno, Sin Límites, nos plantea el uso de una pastilla que vuelve tremedamente inteligente, ultraperceptivo y rapido mentalmente a su protagonista, convirtiendolo en un arrojado, imparable y atractivo millonario…y donde el director nos muestra su percepción rompiendo barreras espaciales a traves de zooms infinitos, planos secuencias digitales y transiciones atrevidas. Aunque en un momento dado el guión plantea una especie de consecuencia yonki de la pastilla, en su final (de forma no muy bien explicada, eso si) parece renegar de ello y apostar SPOILER por un superhombre siempre colocado.

Claro está que ya tenemos un superhéroe “de verdad” que es hedonista, millonario, chulo y que viaja a alta velocidad. Un héroe neoliberal que su cinismo nos hace sospechar de su heoroismo…

…porque tal vez ese sea el héroe que merece nuestra sociedad, aunque cabe preguntarse si es el héroe que necesitamos.

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Héroes (I)

marzo 22, 2011

El Blockbuster como una cierta estética, incluso como un cierto sistema de representación, tiene su origen en dos peliculas: Tiburón y Star Wars, es decir, el binomio Spielberg-Lucas. Cuando hablo de Blockbuster no me refiero a un éxito milonario de taquilla o que un filme genere mucho merchandising o que se convierta en un fenomeno cultural. Teniendo claro que eso ocurre con muchos Blockbusters, en realidad lo que define al mismo como estilo son las siguientes caracteristicas:

-Sensorialidad: El blockbuster es sensorial, busca una integración de imagen y sonido que envuelva el espectador…de ahíla proliferación de grandes formatos, sonido multicanal, 3D y demás en ese tipo de peliculas.

-Espectacularidad: El blockbuster es espectacular y eso sobre todo significa que el blockbuster hace espectáculo de la destrucción…por eso es heredero del cine de catástrofes y del Kolossal…

High concept: El Blockbuster se construye no  sobre una historia o unos personajes fuertes, sino sobre un concepto atractivo.

-Conexión emocional: El Blockbuster intentan que la conexión emocional (muchas veces a través de emociones muy primarias) con el espectador sea fuerte y le mentenga enganchado.

-Arquetipo mítico: El Blockbuster construye su guión siguiendo patrones míticos de índole junguiana, siguiendo las teorias del Antropólogo Joseph Campbell. Cambell fue una influencia decisiva en Lucas y se sabe que su libro El Héroe de las Mil Caras es considerado casi uno de los manuales de consulta obligatorios para los guionistas en Hollywood.

Es este último aspecto es muy interesante: aunque el blockbuster en realidad está en las antipodas del cine clásico (el Blockbuster se englobaría dentro del cine posclásico o el posmoderno) su intención mítica es tan  marcada como en aquel. Y un aspecto mítico importante es el tema del Héroe.

Pero ¿Que tipo de héroe? No es lo mismo el héroe griego (Aquiles, por ejemplo). que se basa no en una ejemplaridad moral tal y como lo entendemos hoy en día, sino en una busqueda de gloria y trascendencia, asi como una actitud aristocrática en sentido niezstchano, que el héroe cristiano, cuyos valores morales serían todo lo contrario a los valores de los Señores (de nuevo según Nietzschey su Genealogía de la Moral).

Incluso ambos conceptos, al igual que el mismo arquetipo de héroe, entran en contradicción con valores democraticos o cierta visión marxista, tal y como ejemplifica el doctor Repronto aquí.

Asi que sobre héroes y sus variantes, especialmente en el cine, les hablaré los proximos días.

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Chistes Crueles

febrero 2, 2011

Maldita sea, ya la tenemos liada otra vez…

Ustedes recordarán que les debo un post sobre la imagen nazi 2 que trataría sobre los campos de concentración…sin embargo no he tenido cuerpo para ello. Pero hete aquí que de nuevo tenemos polémica Serbian Film Style esta vez relacionada con este tema.

El director Nacho Vigalondo se le ocurrió decir en su twitter que El Holocausto era un montaje, todo ello con evidente intención humorística. Y ya tuvimos a los neopuritanos (ya he dicho varias veces que lo políticamente correcto es un nuevo y bastante peligroso neopuritanismo) de turno diciendo lo de siempre: ofendes, deberías callarte y mi favorita “Deberias sufrir un holocausto para no reirte de él”. Pueden ver más información de lo hechos explicado por el propio Vigalondo aquí y pueden ver el twiteo aquí.

Asi que de nuevo nos encontramos con que no podemos reirnos de todo. En El Nombre de La Rosa de Umberto Eco, la lucha dialectica de Guillermo De Baskerville con Jorge De Burgos tenía que ver precisamente con ello. El bibliotecario ciego ocultaba y envenenaba el tratado de La Comedia de Aristoteles precisamente porque justificaba la risa. Que la risa fuera el gran secreto relacionaba la novela con el Pensamiento Debíl y Vattimo: En última instancia reirnos de todo era la única verdad. Su adaptación al cine por Annaud sin embargo llevaba el asunto con un tono distinto: Si permitimos reirnos de todo-dice Jorge de Brugos- nos terminariamos riendo de Dios.

Sin embargo, siempre ha existido el Carnaval, que precisamente permitía reirse de Dios. La dialectica entre lo sagrado y lo carnavalesco ha existido siempre y desde luego existía en la Edad Media. Sólo algo escrito desde las posmodernidad (aunque se ambiente en dicha Edad Media) puede plantear como problema el enfrentamiento entre lo sagrado y el humor.

Porque nuestra sociedad ha acabado con lo sagrado o esta en proceso de ello. Por eso lo políticamente correcto sustituye de forma deficitaria y sicótica lo sagrado. Si uno pone la televisión, especialmente Tele 5 uno ve que en la tele siempre es carnaval. Por eso la indignación con ciertos temas (a bote pronto: El Holocausto, Las enfermedades terminales, la violencia de género y Mahoma) parece que intenta sustituir esa dimensión sagrada pero en forma de repulsa, seriedad, y sobre todo, censura. Por eso resulta revelador cuando en mitad del Carnaval se pulsa la tecla de lo políticamente correcto:

Ustedes lo ven…si en mitad del carnaval sale una referencia al maltrato la seriedad, las caras conpunjidas, las disculpas a la audiencia y la indignación aparecen. Lo politicamente correcto es por tanto lo ese dios del que Jorge de Burgos no quería que nadie se riera.

A todo esto todo el mundo puede enarbolar las banderas que quieran: Algunas hablaran de buen o mal gusto, otros hablaran de inteligencia o de si al rerinos criticamos o secretamente apoyamos, pero son argumentos banales. Porque no se trata de eso. Se trata de que el humor, como el arte, tiene que ver con el Terror. Por eso no puede aplicarse lo PC ahí. Por eso el tema de lo sagrado aparece una y otra vez. Por eso los chistes crueles son necesarios: nos recuerdan que la risa, como la belleza, es la antesala de los terrible.

Les dejos con este video, que me parece magnífico, y les emplazo a que lo piensen en terminos de denuncia o cinismo, en términos de buen o mal gusto y veran como esta broma visual lo dinamita todo. Porque un buen chiste (como el de Vigalondo: ¿Como se llama la próxima película de Spielberg ?A todo gas) lo dinamita todo…como el buen arte.

PD:En el próximo post habló del Holocausto y los límites de su representación…lo prometo.

Otra PD: ¿Si se me ocurre una historia sobre como la Comunidad de Madrid pide ayuda a la ETA para parar la invasión de chonis Gran Hermano style que provienen de autonomias perifericas estaría violando algo sagrado? Pues la mejor serie de animación de la historia hizó una broma parecida y nadie ha muerto.

Pero claro, todos sabemos que hay menos libertad en USA que aquí.

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Lovecraft, Capra y la Navidad

diciembre 24, 2010

Disculpen la falta de actualizaciones, pero he estado un tanto ocupado. Es cierto que les debo una última entrega sobre los limites de la representación, pero hablar de campos de exterminio en este fin de semana me parece un tanto inapropiado, asi que en su lugar y esperando una mejor fecha les entrego este post navideño que espero que sea de su agrado.

Es algo aceptado por un cierto stablisment actual el declararse contrario a la navidad. Es habitual el poner como razón la hipocresia de los buenos sentimientos, el hecho de que todo el mundo es falso en el llamado espiritu navideño. Evidentemente que sería deseable que la solidaridad y los sentimientos de hermandad se dieran durante todo el año, pero creo que es razonable pensar que es mejor dos semanas donde eso sea algo que se promueva socialmente, aunque sólo sean dos semanas y sea forzado, que ninguna manteniendo asi el genuino nihilismo del resto del año.

Otra razón es la del hecho que la Navidad es una fiesta religiosa y como tal problemática en un occidente multicultural y en una Europa Laica. Yo como ateo no estoy del todo de acuerdo con esa apreciación por dos motivos: El primero es que si fuesemos coherentes en eliminar las fiestas religiosas deberiamos suprimir las vacaciones que las acompañan, algo que sinceramente, no apoyo, dado que pienso que el trabajar menos horas y días es una de las grandes conquistas de occidente que, de hecho, el neoliberalismo a la china quiere eliminar.

Mi segunda razón es antropológica: La navidad cristiana, con sus elementos paganos (como Papa Noel) es una fiesta que celebra el nacimiento de un niño en pleno invierno. Celebra por tanto la idea de que el invierno pasará y las cosechas volverán. Celebra, en definitiva, la fe en el futuro…algo de lo que andamos ciertamente necesitados.

Pero Cristo es, además, una deidad solar, como Apolo, Horus o Superman. Es una deidad que refleja un espiritu guardian de la civilización. Una deidad que nos promete que el sol volverá y que la muerte no es el final. La desaparición de todo mito, como era el proyecto último de la ilustración, no lleva a un razocinio absoluto, sino a la pesadilla. Así Lovecraft, un escritor que se consideraba neoilustrado y que siempre rechazó los mitos cristianos por pueriles, termino creando una cosmogonía de dioses monstruosos e inhumanos, que sólo nos prometen el Armagedón. Así el poema navideño de Lovecraft no podía ser otro que el Horror de Yule.

De hecho es curioso que Lovecraft coja el nombre pagano (o celta) de la fiesta de invierno, pues eso muestra como al eliminar las deidades solares, viejos diesos olvidados vuelven…los dioses que pedían sacrficios humanos, los dioses que son las máscaras de La Gran Madre. Es irónico en apariencia pero previsible desde un punto de vista dialéctico que al eliminar los mitos de las religiones monoteistas en nombre de la Razón al final tengamos un revival de neopaganismo (celta y nórdico, para más inri), wiccanismo, orientalismo, espiritismo, new age y teosofía. Sinceramente, prefiero apoyar la mitología monoteista, que ha dado pie a los derechos humanos, que a las mitologias tribales.

El tercer argumento en contra de la navidad es, claro está, el del consumismo. Obviamente, es innegable que la Navidad sirve como uno de los baluartes del consumismo neoliberal. Pero prefiero traer a colación uno de los textos que la cultura pop considera más emblemático del imaginario navideños y es el filme de Frank Capra ¡Que Bello es Vivir!

Ya he dicho en alguna ocasión que el cine clásico americano ha sido el único que ha hecho una épica de la democracia y en el caso de Capra diré que de la Socialdemocracia. El filme de Capra nos muestra como la clase media (no el banquero capitalista y amargado) es quien construye la sociedad. Nos muestra como un la vida de una persona aparentemente insignificante puede tener un gran valor. El humanismo bienintencionado de Dickens (el antecedente de este filme obviamente es Cuento de Navidad) se transforma en una apología del ciudadano responsable y ético, y que es ético en tanto en cuanto sabe que no todo se compra y se vende. Cuando Bedford Falls se transforma en Potterville tenemos una ciudad de puro consumo sin ninguna mitología…el sueño de cualquier banquero que, no podía ser de otra forma, es nuestra pesadilla.

Asi que les deseo feliz navidad a todos ustedes y lo hago con la imagen de mi deidad solar favorita.

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Vampiros

septiembre 27, 2010

No voy a aburrirles con el típico comentario sobre los orígenes del vampiro y su relación con mitos griegos, los incubus y sucubus y demás erudicciones que no vienen al caso. El origen del vampiro tal y como ha pasado a nuestro imaginario actual tiene tres origenes literarios claros: El vampiro de Pollidori, del que muchas han visto una transposición del aristocrata decadente inspirado en Byron y que hermanaría al vampiro con Don Juan y con Dorian Grey, el Drácula de Bram Stoker, que profundizaría en los aspectos sexuales y pulsionales de la criatura, y Varney el vampiro, olvidado folletín que haría que el vampiro estuviera envuelto en una aura trágica y meláncolica.

Si el XIX creó al vampiro literario, es el XX cuando el vampiro entra en el imaginario colectivo gracias al gran vehículo portador de mitos de dicho siglo: El Cine. La primera transposición de verdadera importancia del vampiro sería el filme de Murnau, Nosferatu, adaptación “pirata” del Drácula de Stoker, que Murnau lleva al terreno del miedo al extranjero y la enfermedad, conectando con ese estado mental que tenía Alemania en ese momento y que llevó al auge del nazismo una decada despues.

Hollywood, como dice David Pirie en su muy interesante libro El Vampiro en el Cine, adaptó la figura del vampiro con cierta incomodidad, pues el cine clásico se vió un tanto reacio a aceptar lo sobrenatural. La Universal prefirió siempre al monstruo de Frankenstein, creado a través de la ciencia (aunque fuera Weird Science) y otros filmes famosos como La Marca del Vampiro optaron por explicaciones a lo Scooby Doo donde el vampiro no era más que un engaño. Drácula sólo tuvo su adaptación oficial, la de Browning con Bela Lugosi, y una secuela no demasiado conectada con aquella, La Hija de Drácula, antes de pasar a las fases de declive del cine de terror: Primero las monster smash (reuniones de monstruos, donde frankenstein solía ser el protagonista) y  despues las parodias con Abbot y Costello. El Drácula de Browning mostraba, eso si, a un vampiro de cierto atractivo aristocrático aunque decadente, muy relacionado con ese imaginario que el americano medio tiene de europa, y que de forma bastante divertida retrataba Kubrick en Eyes Wide Shut.


(a partir del minuto cuatro)

La Hammer realmente llevó al vampiro a un nuevo nivel al acentuar los aspectos sexuales de Drácula. Es quizás en ese momento cuando la relación del aristocrata decadente y el sexo se hace más explicita que nunca, mientras que los enemigos del vampiro son descritos como fanáticos religiosos puritanos

A partir de ahí, el vampiro entra en una cierta decadencia y en realidad Pirie considera que el icono vampirico es susituido (él lo considera más bien una evolución) por el zombie estilo Romero. Claro está que el Zombie no es un monstruo sexual, sino político, lo que quizás lo hermanaría con el Nosferatu de Murnau. La decadencia del vampiro llevó a que el director Tom Holland declarará que la parodia y la autoreferencialidad eran las unicas formas de acercarse al género vampirico en los años 80, durante la promoción de su muy divertida Noche de Miedo.

Pero lo que Tom Holland no contaba es que el vampiro se estaba renovando en el medio que fue su origen. Ann Rice llevó al vampiro a una nueva dimensión en su sobrevalorada Entrevista con el Vampiro. Pero esta dimensión no era un cambió en si en el mito, porque todo el contenido “emo” del vampiro ya estaba en Varney, y aunque de forma tangencial, ya había sido visto en ciertas peliculas, como esta escena del remake de Nosferatu por Werner Herzog

No, el cambio que estableció Ann Rice fue un cambio de Punto de vista. Hasta ese momento el vampiro había sido visto desde fuera (era la amenaza, al margen de puntuales simpatías que pudiese despertar) mientras que ahora el lector empatizaba y compartía el punto de vista del vampiro: El lector era el monstruo. Ese cambio afectó lenta pero inexorablemente al imaginario vampirico. Jovenes Ocultos o Los Viajeros de la Noche mostraban el mundo de los vampiros desde dentro, aunque a través de un mortal atrapado en sus redes. La adaptación de Dracula por parte de Coppola, pese a su publicitada fidelidad a la novela de Stoker, incluía el punto de vista de Drácula, algo que Stoker había escamoteado pese a que su novela es un brillante juego de puntos de vista. El Juego de Rol Vampiro la Mascarada plagió las novelas de Rice y permitía a sus jugadores llevar personajes de vampiros y no los de los cazadores de monstruos como hasta ese momento había sido la tónica de los juegos de rol de temática terrorifica.

¿Por que el cambio de punto de vista? Tal vez la respuesta este en que el vampiro no podía ser percibido como un monstruo amenazador, porque las amenazas ya eran otras, como explica el imprescindible Doctor Repronto aquí Claro que si no es una amenaza es porque quizás ya todos eramos vampiros. La decadencia y hedonista aristocracia europea ya se había convertido en la norma a seguir por occidente y ya incluso el puritanismo USA lo acepta. La saga Crepúsculo ofrece novelas a lo Ann Rice con el suficiente grado de histerismo como para ser vistas como  aceptables por el Cinturón de la Bibilia: los vampiros, junto al otro mito sexual del terror, el hombre lobo, son retratados con mojigatería mientras las dosis folletinescas  aumentan en un imaginario puritano escrita por una mormona que afirma no haber leido ni visto historias de vampiros. Tal vez sea cierto, la osmosis cultural existe. Mientras tanto nadie parece darse cuenta (como me hizo ver mi amigo Ciro Altabás) que la saga crepusculo es una historia de viejo verde que deja en pañales la Lolita de Nabokov: un hombre de más de 100 años tiene una historia romántica con una adolescente de instituto. Tal vez es que el comportamiento de los personajes de filmes como An Education sea moneda corriente hoy en día y se pueda considerar como un filme de vampiros no sobrenatural.

Pero ya Neil Jordan había hablado sobre ello en la magnifica adaptación de la novela de Rice (superior en mi opinión al libro) donde cuatro vampiros mostraban la decadencia de la cultura de occidente: Armand, interpretado por Antonio Banderas, era el vampiro renacentista, que al apartar a Dios de la ecuación (“no he visto ninguna señal que condenase o salvase mi alma”) sólo podía jugar con representaciones manieristas.

Lestat (Tom Cruise) era el vampiro hijo de la modernidad, donde las reglas morales ya no le incuben y prefiere un camino claramente sadiano

Louis (Brad Pitt) era el vampiro romántico, que se enfrenta al mundo desde la angustia y la melancolía, tan sufrido como en el fondo inoperante, a la par que ¿casualmente? enamorado de una niña

por último el periodista que encarnaba Cristian Slater era un hijo posmoderno, que sólo le queda entender el mundo como puro goce sin pensar en el sufrimiento y que en el fondo tiene la enfermedad de finales del siglo XX…querer ser una estrella del rock.

Ahora sólo queda esperar a que se hagan peliculas de zombies desde su punto de vista y la espiral seguirá yendo un poco más abajo.

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Territorios de la infancia

septiembre 19, 2010

Sergio Leone declaró una vez que su revisión del  western, mucho más violento, con duelos más largos y más numerosos no era más que una reconstrucción de como recordaba él los western cuando los veía de pequeño, llenos de tiros y peleas. A fin de cuentas jugar a los vaqueros era una actividad infantil estandar  en gran parte del siglo XX. No deja de ser curioso como la desestructuración del western clásico que ejerció Leone y que de hecho sustituyó el imaginario del western para siempre tenga un origen en una cierta regresión a la infancia. Pero claro, la infancia es un terreno donde la violencia late de una forma no culpable

Esto tiene cierta relación con el cine de terror de los 80. El cine de terror en esa decada tuvo cierta tendencia hacia la infancia, aunque una cierta censura interiorizada lo deslizó hacia el mundo adolescente. Pero recuerden las niñas cantando la canción de Fredy, Mike Myers como hombre del saco de Halloween (celebración tipicamente para niños en los USA) o Jason Voorhoes como tipico protagonista de historia de terror de campamento infantil. De hecho, la que en mi opinión es la mejor película de terror de los 80, Evil Dead (o si lo prefieren Posesión Infernal) tiene un imaginario infantil que remite a los filmes de Disney, las máscaras de Halloween, los cuentos de hadas y las historias de campamento.

Todo esto tiene relación con esa especie de percepción de los 80 como una edad de oro del cine infantil por éxitos como Los Goonies, El secreto de la Piramide, ET, Una Pandilla Alucinante o Gremlins. En la mayor parte de ellos, el universo infantil se muestra aislado del mundo adulto (Esa genial idea de Steven Spielberg de dejar las caras de los adultos en fuera de campo durante los dos primeros actos de ET, salvo el de la madre), delirante en sus fantasias (grutas de piratas, extraterrestres, duendecillos o los monstruos de la universal) y un cierto tono de terror. Es curioso pues que el cine posclásico haya entrado en el imaginario infantil. De hecho el estilo Spielberg que marcó ese tipo de cine es un estilo marcademente posclásico. Tal vez es que la infancia sea un terreno de cierta psicosis…

Todo esto viene a cuento por una de las mejores peliculas del año pasado: Where the Wild Thing Are. El filme, basado en el corto libro de Maurice Sendak, del que aqui les enlazo un excelente resumen en forma de corto de animación, nos muestra a un niño que tras atacar a su madre se refugia (de nuevo el delirio) en un mundo fantástico donde unos monstruos un tanto pulsionales juegan con él con grandes dosis de violencia y donde la amenaza de la muerte (los monstruos hablan de devorar al niño) planea todo el rato. Spike Jonze unifica un cierto tono Spielberg con un estilo europeo, lo que hace que el filme sea un filme infantil incomodo para las audiencias adultas (habría que preguntar a los niños su opinión) que perciben un filme psicótico, que recuerda a David Lynch por esa huida delirante al atacar a la madre que remite a las huidas sicóticas de los protagonistas de Carretera Perdida y Mullholland Drive, de los que siempre sospechamos que no quieren aceptar sus crimenes pasionales. Es decir, en este filme el territorio de la infancia es desde luego el de la psicosis.

Claro que quizás haya un territorio de la infancia que no se viva como psicótico y por tanto no sea propio del cine posclásico, sino más bien sea propio de una escritura más primitiva y por tanto más preconsciente. Se trata del muy divertido y curioso filme Panique au Village

Este filme nos muestra muñecos en una aventura disparatada que resulta salvaje, imaginativa y más cercana a la realidad de las aventuras que jugabamos de pequeños que el comienzo de Toy Story 3. Pero eso es lógico, pues Toy Story 3 no es una pelicula para el niño de hoy sino para el adulto que recuerda como era ser niño. En concreto Toy Story 3 esta realizada para el que era niño cuando vió la primera parte. Pero quizás todos los filmes infantiles en el fondo son para adultos que quieren encontrarse con su niño interior y sólo una pelicula tan “marciana” como Panique au Village puede mostrarnos lo que sería una verdadera pelicula para niños.