Archive for the ‘Series de Televisión’ Category

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La Rebelión de los Esclavos (y el regreso de este blog)

agosto 18, 2011

El filme Espartaco, firmado por Kubrick, aunque en realidad es más un proyecto personal de su productor y estrella, Kirk Douglas, se basa en la novela de Howard Fast. Fast fue una de las  victimas de la persecución de McCarty (estuvo en la lista negra) y coqueteó con el comunismo. Eso ha hecho que muchos hayan interpretado tanto la novela como el filme desde una óptica “izquierdista”. Sin embargo la rebelión tal y como es descrita en la película, no tiene una visión social y mucho menos “marxista”…antes bien, la rebelión de los esclavos parece ser  de índole individualista, buscando una realización personal (aunque obviamente tienen un principio de solaridad muy fuerte), lo que los relaciona más con un liberalismo “americano” (no confundir con el neoliberalismo) de busqueda de felicidad individual y libertad confrontándose contra un sistema autoritario.

De hecho, el filme de Kubri Douglas termina convirtiendo la rebelión de los esclavos en una solidaridad de índole cristiana:

y el protagonista muere de forma inequivocamente cristica (no olvidemos que el proyecto lo comenzó Douglas por no conseguir el papel de Ben-Hur)

Como se ve no hay demasiado de una verdadera rebelión entendida de forma marxista o simplemente revolucionaria. En definitiva, la obra maestra de Kub Douglas tiene ese tono individualista hollywudiense que desde una optica europea tanto se ve como de “izquierda” como “de derechas”. Prueba de ello es la influencia de Espartaco en una de las obras maestras que forman el tríptico facha de Mel Gibson: Braveheart. Digo tríptico porque podemos interpretar sus tres magníficos filmes Braveheart, La Pasión de Cristo y Apocalipto como tres capitulos “a lo Kiewslosky” dedicados a los tres fundamentos de la derecha tradicional: Patria (Braveheart), Dios (La Pasión de Cristo) y Familia (Apocalipto). En el caso que nos ocupa, Gibson sustituye la busqueda de libertad individual por una busqueda de libertad nacional (o nacionalista) y potencia los elementos cristicos de su protagonista, tanto por el hecho de que es capturado por una traición como por su larga pasión en la muerte.

Pero en los últimos tiempos el publico se siente mas esclavizado. A fin de cuentas vemos como nuestras ibertades merman mientras percibimos a los bancos y las grandes empresas como esclavistas y la clase política como los nuevos patricios. Así, la  macarra, gore, sexy y muy divertida versión de espartaco producida por Sam Raimi, Spartacus: Blood and Sand, tiene una visión más visceral de la rebelión. La rebelión es producto del resentimiento por el dominio y abuso no sólo social, sino también emocional y sexual de las clases dominantes. Es exagerado ver una visión marxista en eso, pero es cierto que hay una cierta imaginería de revancha social, algo que se potencia por el detalle de que la rebelión tiene un cierto tono de película de zombies.

El blockbuster con mejor critica del verano ha sido El Origen del Planeta de los Simios, remake de una de las secuelas más sicotrónicas de El Planeta de los Simios. Si la versión anterior se refería metaforicamente a una posible insurrección racial en los USA por los Black Panthers…

…la nueva versión se desdobla por un lado en una venganza de los animales por el maltrato del hombre y por otro en un resentimiento creado por el encarcelamiento y el abuso injusto que sufre su protagonista. Y la diferencia fundamental radica n el punto de vista. Pues si en La Rebelión de los Simios el espectador se sentía como un humano atacado, en El Origen… el espactador comparte el punto de vista de Cesar, el simio. Así el espectador percibe una pelicula de animales terrorificos atacando a los humanos donde quiere que pierdan lo humanos. Porque el público se identifica con los simios, no con los hombres (representados en su aspecto represivos como policias y ejecutivos, no lo olvidemos). Y si un blockbuster ha hecho algo así es porque sabe que el publico se siente enjaulado como los monos.

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Chistes Crueles

febrero 2, 2011

Maldita sea, ya la tenemos liada otra vez…

Ustedes recordarán que les debo un post sobre la imagen nazi 2 que trataría sobre los campos de concentración…sin embargo no he tenido cuerpo para ello. Pero hete aquí que de nuevo tenemos polémica Serbian Film Style esta vez relacionada con este tema.

El director Nacho Vigalondo se le ocurrió decir en su twitter que El Holocausto era un montaje, todo ello con evidente intención humorística. Y ya tuvimos a los neopuritanos (ya he dicho varias veces que lo políticamente correcto es un nuevo y bastante peligroso neopuritanismo) de turno diciendo lo de siempre: ofendes, deberías callarte y mi favorita “Deberias sufrir un holocausto para no reirte de él”. Pueden ver más información de lo hechos explicado por el propio Vigalondo aquí y pueden ver el twiteo aquí.

Asi que de nuevo nos encontramos con que no podemos reirnos de todo. En El Nombre de La Rosa de Umberto Eco, la lucha dialectica de Guillermo De Baskerville con Jorge De Burgos tenía que ver precisamente con ello. El bibliotecario ciego ocultaba y envenenaba el tratado de La Comedia de Aristoteles precisamente porque justificaba la risa. Que la risa fuera el gran secreto relacionaba la novela con el Pensamiento Debíl y Vattimo: En última instancia reirnos de todo era la única verdad. Su adaptación al cine por Annaud sin embargo llevaba el asunto con un tono distinto: Si permitimos reirnos de todo-dice Jorge de Brugos- nos terminariamos riendo de Dios.

Sin embargo, siempre ha existido el Carnaval, que precisamente permitía reirse de Dios. La dialectica entre lo sagrado y lo carnavalesco ha existido siempre y desde luego existía en la Edad Media. Sólo algo escrito desde las posmodernidad (aunque se ambiente en dicha Edad Media) puede plantear como problema el enfrentamiento entre lo sagrado y el humor.

Porque nuestra sociedad ha acabado con lo sagrado o esta en proceso de ello. Por eso lo políticamente correcto sustituye de forma deficitaria y sicótica lo sagrado. Si uno pone la televisión, especialmente Tele 5 uno ve que en la tele siempre es carnaval. Por eso la indignación con ciertos temas (a bote pronto: El Holocausto, Las enfermedades terminales, la violencia de género y Mahoma) parece que intenta sustituir esa dimensión sagrada pero en forma de repulsa, seriedad, y sobre todo, censura. Por eso resulta revelador cuando en mitad del Carnaval se pulsa la tecla de lo políticamente correcto:

Ustedes lo ven…si en mitad del carnaval sale una referencia al maltrato la seriedad, las caras conpunjidas, las disculpas a la audiencia y la indignación aparecen. Lo politicamente correcto es por tanto lo ese dios del que Jorge de Burgos no quería que nadie se riera.

A todo esto todo el mundo puede enarbolar las banderas que quieran: Algunas hablaran de buen o mal gusto, otros hablaran de inteligencia o de si al rerinos criticamos o secretamente apoyamos, pero son argumentos banales. Porque no se trata de eso. Se trata de que el humor, como el arte, tiene que ver con el Terror. Por eso no puede aplicarse lo PC ahí. Por eso el tema de lo sagrado aparece una y otra vez. Por eso los chistes crueles son necesarios: nos recuerdan que la risa, como la belleza, es la antesala de los terrible.

Les dejos con este video, que me parece magnífico, y les emplazo a que lo piensen en terminos de denuncia o cinismo, en términos de buen o mal gusto y veran como esta broma visual lo dinamita todo. Porque un buen chiste (como el de Vigalondo: ¿Como se llama la próxima película de Spielberg ?A todo gas) lo dinamita todo…como el buen arte.

PD:En el próximo post habló del Holocausto y los límites de su representación…lo prometo.

Otra PD: ¿Si se me ocurre una historia sobre como la Comunidad de Madrid pide ayuda a la ETA para parar la invasión de chonis Gran Hermano style que provienen de autonomias perifericas estaría violando algo sagrado? Pues la mejor serie de animación de la historia hizó una broma parecida y nadie ha muerto.

Pero claro, todos sabemos que hay menos libertad en USA que aquí.

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Masculinidades Perdidas

septiembre 5, 2010

Tras un par de semanas este blog vuelve a estar activo. Y aprovecho para comentar con ustedes el parecido de tres filmes de acción que se han estrenado en el verano en los USA, de los cuales dos lo han hecho támbien en España y el tercero tiene próxima fecha de estreno. Se trata de The Expandables (Los Mercenarios), The A-Team (El Equipo A) y The Loosers.

Los tres filmes tienen en comun diversos elementos: De un lado, se trata de películas sobre un equipo de militares al margen de la oficialidad, y en los tres filmes se ven envueltos en las redes de miembros corruptos de agencias de defensa y espionaje del gobierno norteamericano. Por otro lado los filmes recuperan personajes de otros tiempos para reestructurarlos en nuestra contemporaneidad: En Los Mercenarios, se recuperan a estrellas del cine de acción ochentero; El Equipo A actualiza una añeja serie de los 80 y The Loosers adapta un comic actual, pero dicho comic es una versión modernizada de un viejo comic de comandos de la DC. Por último, en los tres filmes uno de los personajes tiene una relación de  tensión sexual y un tanto problemática con una mujer: En The Expendables Jason Statham y su novia infiel interpretada por Charisma Carpenter; En El Equipo A Fénix (la traducción española de Face, nunca he sabido por qué) y la militar que encarna Jessica Biel; y en The Loosers la relación de Jefrey Dean Morgan con la hija del narco que ejecutó.

Ninguno de los filmes pasará a la historia del cine: El filme de Stallone es razonablemente divertido e incluso tiene cierta miga metalingüistica, pero la tendencia a lo dramático de su director y estrella, cierta falta de ritmo y la ausencia de un necesario tono crepuscular lo convierten en un filme un tanto fallido. El Equipo A es un Blockbuster solvente, espectacular y macarra que falla en cuanto se toma demasiado en serio a si mismo. The Loosers tiene un comienzo prometedor y algunas escenas sacadas del comic efectivas, pero un segundo acto sin conflicto y un climax torpe terminan por arruinar la función.

Si traigo a colación estos filmes es porque los tres, aunque es el filme de Stallone el que más claro lo dice, quieren recuperar un cierto tipo de cine de testoterona. Son filmes que quieren conquistar al espectador masculino apelando a una vuelta al concepto politicamente incorrecto del Macho Dominante. De ahi que tengan que recurrir a personajes del pasado (una era de cuando los hombres eran hombres) y que la relación sexual con las hembras sea problemática. Uno de los mejores momentos de los Mercenarios es cuando el personaje de Jason Statham, despues de darle una paliza al novio maltratador de su chica, le espeta a ella: “Deberias haberme esperado…Porque yo lo valgo”. Una frase de anuncio de mujeres se convierte asi en frase de macho alfa.

Pero esta vuelta a un modelo de cine de acción ochentero no acaba de funcionar.  Aparte de los problemas que tienen los tres filmes, hay algo más: el cine de acción ochentero nunca fue un verdadero cine Macho, sino una reacción frente a la liberación de la mujer que ya era entonces un hecho imparable. En ese sentido el filme Macho de los ochenta en realidad era misógino (las mujeres traicionaban muchas veces, o eran prostitutas o morian) y filogay (fascinación por cuerpos musculosos masculinos, camaraderia que llegaba a la Love Story).  Es decir, los hombres creaban fantasias de poder masculinas donde lograban excluir a las mujeres. En el fondo de eso va un filme muy diferente como es Brockeback Mountain, la historia de dos hombres que huyen a un anuncio de malboro para escapar de las mujeres y su mundo de responsabilidades familiares y suegros coñazos.

Y estos filmes no han encarado ese asunto (lo cual tras una obra maestra filogay como 300 tiene cierto delito) quedándose en un superficiales tics de camarederia masculina y machismo de andar por casa.

En cambio, si hay en el audiovisual actual una obra de fantasía masculina que de verdad retrata ese momento donde la falocracia estaba a punto de caer pero seguía exitiendo (y no eran los 80, desde luego). Una serie que, de forma inteligente, hace que el espectador masculino cierta un desasosegadora mezcla de fascinación y repugnancia. La serie Mad Men.

La serie muestra a los ejecutivos de publicidad de los 60 con sus cigarrillos y sus bebidas alcolicas comportandose como reyes en un entorno donde la mujer (secretaria o esposa) esta a sus ordenes y sólo tiene sentido en tanto sirve al macho. Todo ello con las contradicciones que supone verlo desde el siglo XXI una actitud asi. Y sin embargo un personaje tan moralmente ambiguo como Don Draper es uno de los personajes más fascinantes de la televisión actual.


Dos apuntes: La serie ha ganado el Emy a la mejor serie esta semana, asi que algo debe tocar la fibra en la sociedad USA esta serie. Por otro lado John Hamm (el actor que interpreta a Don Draper) tiene un cameo en El Equipo A, quizás como sintoma de que modelo macho en realidad estas peliculas querian mostrar y no han sido capaces de hacer…

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Universos de Ficción Como Nostalgia

junio 20, 2010

Los aficionados a la fantasía, la SF o los superhéroes son grandes consumidores del concepto de “Universo” . Un mundo (a veces un universo o incluso un multiverso) donde diversos personajes, localizaciones y conceptos conviven juntos dando una impresión de unidad. Universos diegeticos vastos y estructurados: El universo de Star Wars, Star Treck, La Tierra Media de Tolkien o los multiversos Marvel y DC, son los ejemplos más representativos.

Este concepto que se basa en la interacción de los mismos personajes en diversas obras tiene su punto de partida en la novela realista del siglo XX. Ya Balzac y Galdos hacian interactuar a los mismos personajes en sus obras, pero lo que en esos casos se utilizaba para aumentar la verosimilitud de realidad ha terminado siendo reclamo de universos fantátsicos.

El atractivo de estos universos se basa en dos factores: Uno, lo reconocible para los aficionados a ciertas obras la repetición de esquemas y personajes entre distintas obras, dando asi la sensación de una cosmogonia elaborada…por otro lado, el reconocimiento temporal, es decir, la sensación de que el tiempo pasa para esos personajes y que el espectador o lector los ha visto crecer y evolucionar durante tanto tiempo que tiene la sensación de ser viejos amigos…como esos amigos del instituto que uno tiene noticias de ellos a través del facebook.

En realidad ambos atractivos son, hasta cierto punto, opuestos: En un lado tenemos al mito, que es inmutable al tiempo, ciclico y eterno a la vez, al menos en la tradición pagana. Por el otro tenemos la temporalidad, de la que los dioses no saben nada pero el hombre si, el aspecto humano.

Esta diferenciación nos puede ayudar a entender la diferencia entre los dos grandes universos superheoricos: Marvel y DC. Los aficionados a Marvel terminales (conocidos cariñosamente como “Marvel Zombies”) siempre han defenestrado al universo DC y han considerado su universo más lógico, verosimil y adulto que el de DC. Sin embargo sus argumentos no suelen ser acertados: Se refieren a la verosimilitud de personajes, pero Marvel tiene una nómina demasiado alta de personajes ridículos como para aceptarse como razón. Se refieren tambien a la lógica de contiunidad, pero Marvel en su casi 50 años de universo establecido (desde 1961) ha tenido suficientes inverosimilitudes, despistes, agujeros y reconeos como para ser tomado en serio. Queda la idea de que Marvel ha renunciado a la creación de ciudades imginarias a las que tan aficionada es DC (Gotham, Metropolis, Hub City, Keystone City…) pero eso es pasar por alto la cantidad de paises imaginarios que tiene el universo Marvel (Latveria, Costa Verde, Madripur, Wakanda, Genosha…). Asi que cabe preguntarse ¿por qué el aficionado marvelita tiene esa concepción tan verosimil de su universo de superhéroes favorito que al final se demuestra tan tomadura de pelo como el de la Distinguida Competencia?

La respuesta, creo yo, se da en el factor temporal. DC ha tendido más ha mantener su Status Quo…los personajes tienden al inmovilismo. Incluso la marvelización de su universo a partir de los 80 no ha sido tan radical y sus personajes cambian poco o se inventan reseteos periodicos para volver a como se estaba en un principio. DC vive pues en el universo del mito y sus guionistas recogen esos mitos como lo hacian Sofocles u Ovidio para contarnos la misma historia (sus origenes, sus destinos, sus epopeyas) de forma distinta. DC tiende a vivir fuera del tiempo…

En cambio Marvel ha tenido un desrollo lento pero inexorable de sus personajes: Spiderman pasa del insituto en los 60 a ser profe en su mismo insitituto en el 2000, Los dos miembros principales de los 4 f pasan de ser novios a casarse, tener un hijo, varias crisis matrimoniales y crecer (de forma un tanto errática) a su hijo. Los supergrupos cambian constentemente de miembros y algunos de ellos mueren (al menos temporalmente porque en los universos superheroicos nadie esta muerto mucho tiempo). En definitiva Marvel tiene una tendencia hacia la temporalidad. Se aleja (aunque no totalmente) del mito. Entra en la nostalgia.

Porque el lector reconoce que los personajes han crecido con él. Puede que más lentamente, pero recuerda en que época estaba de su vida cuando murio Gwen Stacy, o cuando los héres fueron llamados por el Todopoderoso, o en el momento que murió el Capitan Marvel. Y esto lo han entendido guionistas como Joss Whedon, que en Astonishing X-Men pone en escena a una crecida Kitty Pryde recorriendo y reviviendo para el lector momentos de La Patrulla X de Claremont. O Bendis, haciendo un homenaje nostálgico y sentido a las aventuras de los Vengadores en el último número de Vengadores Desunidos.

Y esto fue entendido por Tolkien al final de El Señor De Los Anillos, al mostrarnos a los personajes que un lector se había pasado años leyendo sus aventuras (ESDLA empieza a publicarse en el 55 y el tercer tomo es en el 66) partir hacia las Tierras Lejanas, mostrando que El Tiempo acababa con su mundo mítico. Lo han entendido tambien los guionistas de Lost, pues en el último capitulo reune a casi todos los personajes en un purgatorio New Age, para que el espectador sienta la nostalgia de que seis años de su vida compartiendolo con ellos se acaban en ese momento.

Tambien lo entendió George Lucas, que convirtió la celebración de la victoria contra el  imperio de la Guerra de las Galaxias en algo inevitablemente más nostalgico en el Retorno del Jedi.

Asi que los universos de ficción se basan en esa idea de que el lector ha vivido una etapa con los personajes y esa etapa se acaba. Universos míticos que sin embargo tambien deben responder al paso del tiempo,

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Cuestiones de Género.

junio 11, 2010

En un momento del cómic Powers, Bendis, su guionista, pone en boca de un personaje la queja de que el cómic norteamericano está dominado en un 90 por ciento por el género de superhéroes. Todo un medio dominado por un solo género, dejando un 10 por ciento a otros. Sería como si la mayor parte de la producción cinematográfica fuera de género western y solo un 10 por ciento fuera para ciencia ficción, thrillers, dramas sociales, biopics, etc…

Powers, un comic de superhéroes vistos desde fuers

La queja que lanza Bendis dentro de un comic de superhéroes tiene su miga. Durante los años 50 el cómic americano estaba formado por western, romance, Si-fi, Terror y otros géneros. De hecho el género de superhéroes era algo marginal pues la edad de oro del género había acabado tras la segunda Guerra mundial. La campaña contra el cómic realizada por el doctor Wertham (se puede ver aquí información sobre el tema) hizo que el comic dejara de ser un producto de grandes tiradas, restringido a los niños y con unos códigos de censura muy estrictos.

Superviviente del comic code y en gran parte colaboradores del mismo los comics de superhéroe fueron el nuevo género surgido tras la debacle de los comics EC. Rick Veitch en el Maximortal habla de ello, haciendo del editor de superman (True Man en el comic) el villano de la función que aprovecha la crisis creada por Wertham para hacer del comic de superheroes el dominante del medio.

El mismo Alan Moore da una vuelta de tuerca a todo esto en watchmen. En un mundo donde los superhéroes son reales el género dominante es…el comic de piratas.

Lo cierto es que en el imaginario USA comic y superhéroe es sinónimo y todo lo que escapa de las capas y el pijama es underground, indie o raro. Por el contrario el comic de superhéroes apenas tiene presencia en el comic europeo o japones, donde la convivencia de géneros se acerca más a ese hecho cinematográfico que el personaje de Bendis parece desear para el comic –USA.

Lo cierto es que este dominio de los superseres puede parecer un hecho grave y que limita a los creadores, pero uno, que en el fondo es pijamero, no deja de darle vueltas al asunto

¿Es realmente un hecho puntual del comic estadounidense ese dominio genérico?

Pensemos en la series que nos vienen de allí. La década pasada ha sido la gran década de las series americanas. Muchos incluso comparan series como los soprano con esa idea de La Gran Novela Americana. Pero si analizamos las series, y en concreto las series de culto nos daremos cuenta de un hecho curioso: Todas son el mismo género.

Alguien puede decir ¿es el mismo género Deadwood, Lost, Heores,Mad Men, My Name is Earl…Pues sí, porque todos son….melodramas.

El melodrama puede disfrazarse de ciencia ficción conspiranoica como en Lost, de comedia como En How i meet your mother, de Space Opera en Batlestar Galactica o de thriller judicial en Damage, pero las tramas folletinescas, los sentimientos a flor de piel, los conflictos amorosos o los engaños de los personajes es lo que mueven casi todas las series en un noventa por ciento. El diez por ciento restante son ciertas sitcoms (curb your entusiasm o and a half men) y series excepcionales como The Wire (que se elevan del melodrama hacia la novelización a lo Balzac). De hecho el melodrama ha arrinconado la tradicional serie de aventura (Equipo A, El Coche Fantástico) de forma que las series que mantienen la clásica estructura episódica (como House o CSI) se han llenado de elementos melodramáticos.

De la misma forma que las series, el comic de superheroes tambien se disfraza de otros ropajes genericos: Ya Stan Lee hizo que los 4 Fantasticos fuera un comic de superheroes en clave de Ciencia Ficción y Spiderman uno en clave romantica. A partir de ahí tenemos superheroes de serie negra (Punisher, Daredevil), de espionaje (Nick Furia) de comedia (la JLI de Giffen o Hulka de Byrne o Slott) de drama adolescente (Teen Titans) o melodrama (los X-Men de Claremont).

Podemos ir mas lejos y preguntarnos si el 90 % del cine americano no es sino cine de acción.

Quizas la respuesta a todo ello sea que los uniformes coloristas de los supereheroes hacen que el código generico de los mismos sea más llamativo que el melodrama u otros géneros.  Quizas el hábito haga al monje.

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Perdidos acaba ya

mayo 19, 2010

Perdidos ha sido no sólo una serie emblemática sino que ha sido un fenomeno televisivo y de la cultura pop realmente grande. Mi opinión de la serie no es demasiado positiva, pues pienso que pudiendo haber sido El Prisionero se ha conformado con ser Expediente X. Pero gente de buen criterio es fan de la serie, como Vigalondo o Alvy Singer.

En cualquier caso el final de Perdidos llega este 23. Y ciertamente J.J. Abrams y el equipo de Bad Robot tienen una oportunidad histórica a la hora de dar un final a la serie, pues el final va a ser una de las cosas que pueden echar humo por los foros , incendiar los blogs y hacer explotar a los fans.

A la espera del fin, planteo seis tipos de finales (ojo, tipos, no elucubro sobre el final concreto), ordenados segun su riesgo de cara a las expectativas del publico.

Riesgo de grado 0: Cubrir las expectativas estableciendo un final que la gente espera. Con todas las teorias que se han desarrollado en internet durante estos años tienen mucho donde elegir. Problema: Precisamente por ello será difícil que contenten a todo el mundo.

Riesgo de grado 1: Sorprender las expectativas de todo el mundo estableciendo un final que nadie haya previsto. Si logran esto, pese a que en el fondo no sea muy arriesgado, su dificultad les hará ganar la admiración hasta de los guionistas de The Wire.

Riesgo de grado 2: Traicionar las expectativas de todo el mundo mediante una resolución aparentemente insatisfactoria pero valiente…al menos en tanto en cuanto aceptan la imposibilidad de cerrar la serie de forma satisfactoria. El sueño a los Serrano es un ejemplo, pero una serie como Perdidos merece algo más elaborado: Por ejemplo, que el último episodio sea la reunión de los guionistas de Lost discutiendo el final y dándose cuenta de que han llegado a él poniendo en escena su dificultad.

Riesgo de Grado 3: Final abierto y loco. El ejemplo perfecto es El Prisionero. Un final del que se hablaría durante años en internet

Riesgo de Grado 4: Final inconcluso.  Que el último episodio sea una trama complicadísima, con unos cliffhangers y unos climax increible…que se cortan al final, a ser posible en mitad de nuna frase…como Los Soprano.

Riesgo de Grado 5: Final gamberro. Algo que realmente sea agresivo y provocador. Por ejemplo un plano supino de la isla donde uno por uno los guionistas pasan y defecan encima de la cámara. Total, es el último episodio ¿Que van a hacer los espectadores? ¿No seguir más la serie?

La respuesta…el proximo día 23.