Posts Tagged ‘Más de lo que tus ojos ven’

h1

Los Zombies de Griffith

noviembre 2, 2011

El zombie es un montruo político, es algo que se ha dicho muchas veces. El zombie como metáfora de una masa descontrolada, de una revuelta del tercer mundo o de la rebelión de los esclavos es algo que se ha dicho en varios sitios, incluso en este mismo blog.

Sin embargo, el zombie, el concepto moderno de zombie (no el de Halperin o Torneur, sino el de Romero) esta muy relacionado con un aspecto concreto del elemento político, que es el elemento racial

Una de las claves que hicieron de La Noche de los Muertos Vivientes fue el acierto (y fue un acierto de casting, pues el personaje no estaba marcado racialmente en el guión) de escoger como el único superviviente de la masacre a un actor afroamericano. Las tensiones sicológicas se llenaban  (el filme esta realizado durante la decada de los movimientos civiles, no lo olvidemos) de connotaciones raciales. Hay que decir que el personaje de Ben, interpretado por Duane Jones, no es tratado con condescendencia por Romero: Lucha por ser el macho alfa durante todo el rato y el hecho de que sea percibido como héroe se debe más (y creo que la propia pelicula pone eso de plano) por ser más atractivo …

…que su teorico antagonista Harry.

En el fondo Ben es tan egoista como Harry e, irónicamente sobrevive al final por seguir la idea de Harry que el mismo rechazó por estupida…quedarse en el sotano de la casa. Finalmente, en el famoso twist final del filme de Romero, Ben es asesinado al confundirle con un zombie. Las imagenes finales y la pinta de Rednecks racistas de los matadores de zombie relacionan al final la muerte de Ben con su raza y por ende, al zombie con los afroamericanos.

La idea de que el zombie es un negro, en concreto alguien proveniente del llamado Tercer Mundo, es algo que se tiene que ver tanto con el concepto de Romero como con el origen afro-caribeño del zombie vudu style. Eso es algo que el reivindicable Lucio Fulci hizo en una de sus mejores películas, Zombie 2 (En español Nueva York Bajo el Terror de los Zonbies) donde ambos coceptos se unían creando la idea definitiva de un zombie tercermundista y probablemente negro.

El origen de todo esto podría encontrarse en el filme de Griffith El Nacimiento de Una Nación. Esta pelicula no es sólo una obra maestra canónica del cine, sino que es uno de los filme más racistas jamás hechos, al menos desde una perpectiva actual. Claro que una de las cosas más racistas que hay en el filme, al menos visto hoy en día, es el hecho de que los personajes afroamericanos de cierta importancia este protagonizados por actores blancos tiznados de negro. Ese hecho, aparte de ser risible desde códigos cinematográficos actuales (probablemente no lo era en 1915), da a los negros de Griffith un aire que nos recuerda a un zombie.

Lo interesante de esto es que los negros en el filme de Griffith son tratados como algo antinatural en tanto en cuanto abandonan su lugar de esclavos y comienzan tanto a emanciparse como a pretender tener relaciones sexuales con blancas. El hecho de que toquen a las blancas es visto por Grifftih como algo tan terrible cono el canibalismo en el filme de Romero. Incluso el filme incluye una cabaña asediada por milicias negras que nos recuerda a la casa sitiada por zombies de La Noche de los Muertos Vivientes.

Si pensamos que en el concepto orgánico y clásico que Griffith establece en su modelo cinematográfico los negros son la parte enferma que debe subsanarse (idea estructural que así ha sido analizada por Einsestein o Deleuze) eso arroja nueva luz sobre el papel del zombie en el marco posclasico: Lo clásico se vuelve horror cuando aquello que se mantenia a raya por ciertos modelos sociales cae por lo caduco de dichos modelos. El zombie nos hace plantearnos una y otra vez que hacer con el Otro en una sociedad que se quiere multicultural y no segregacionista. El zombie es, pues, un simbolo del fracaso de la modernidad.

h1

Huellas, Fantasmagorías, Simulacros y lo Otro

septiembre 7, 2011

Gracias al consejo de una amiga (a la que dedico este post) he visto el excelente documental El Último Truco dedicado al maestro de los Efectos Especiales Emilio Ruiz del Río, cuyo curriculum incluye el haber trabajado (ahí es nada) con Sergio Leone, Enzo G. Castelari, David Lynch, Fernando Trueba, Juan Piquer Simón, Richard Fleisher, John Milius, Alex de la Iglesia, Guillermo del Toro o Ray Harryhausen. El documental no es sólo un homenaje a la belleza de los efectos especiales artesanales, sino que incluye ecos de El Sol del Membrillo y cierta reflexión sobre el cine como esa máscara mortuoria (Noel Bürch dixit) que permiten que gente y cosas filmadas queden registradas y conservadas despues de su desaparición.

A un servidor, a riesgo de sonar como un nostálgico a lo Garci, siempre le ha fascinado las transparencias, los matte painting, los efectos opticos, las maquetas, la stop motion, la animación tradicional y los tipos embutidos en un traje de monstruo. Demonios, si aún recuerdo cuando fui a ver la pelicula de los Power Rangers (sentándome lejos de los niños que había en la sala, que uno ya no cumplía los 20 años y no tenía ganas de ser acusado de pederasta) y me llevé una decepción porque habían sustituidos los tipos en gomaespuma destrozando maquetas por más sofisticados (y sin ningún encanto) efectos de CGI…casi me salgo de la sala por eso (y miren ustedes que era una pelicula que DABA muchos motivos para salirse…aunque claro que el UNICO motivo por el que fui me lo habían quitado).

Volviendo (disculpen el Off topic) al filme, debo decir que ha suscitado en mi una cierta reflexión sobre lo que el efecto especial supone para el cine. Es un tópico establecer que  Méliès y los Lumière dieron paso a las dos vertientes del cine: lo hermanos serian los padres del cine como huella de la realidad (lo que daría pie al documental, el neorrealismo o el cinema verité)  y el ilusionista, por el contrario, con sus trucos  y sus fantasias sería el creador del cine como ilusión o Efecto Especial. Ese tópico ya fue puesto en duda por Godard (alguien al que antes se le hacía mucho caso, pero claro, eran otro tiempos).

NOTA: Por si no tienen ganas de traducir, les resumo que en La Chinoise un personaje dice que los  Lumière no hacian mas que impresionismo mientras que Méliès reconstruía la realidad, así que el verdadero realista era él, mientras que los hermanos era más pictóricos.

He ahí la doble vertiente del efecto especial…es un truco, pero no lo olvidemos, es un truco que quiere hacernos parecer verosímil lo que vemos, hacer real algo que no lo es. Creo eso nos lleva a la primera vertiente del efecto. El cine es una huella, huella de la luz, huella de unos cuerpos o de unos lugares. Wim Wenders dice que rueda en localizaciones de edifcios que van a  desaparecer como registro de los mismos antes de desaparecer. En el documetal del que hablo su protagonista menciona  varias veces como han cambiado las localizaciones que el ha estado, no como resultado de sus efectos, sino como resultado del tiempo. Son los planos que él ha trucado los que nos retratan un paisaje que ya no existe de forma más fiel que los planos que podamos rodar ahora sin trucos. El efecto especial como verdad es algo que el difunto Emilio Ruiz insiste en varias ocasiones y que incluye un ejemplo apabullante: su recreación de la muerte de Carrero Blanco ha sido usado en documentales y me atrevo a decir que en el imaginario español cumple la misma función que la película Zapruder sobre Kennedy.

Sin embargo el efecto especial muchas veces no esta del lado de la Huella, sino por el contrario es fantasmagoría. Es trucaje, trompe-l’œil, sombra chinesca. Es eso que enlaza el cine con la barraca de feria o con la linterna mágica. Es simulacro que no oculta su simulacro y ahí esta su belleza. A mi, por ejemplo, en su falsedad es donde un momento como este me fascina…

…al igual que este (a partir del minuto 1)…

…o este otro.

Pero el efecto especial tiene una vertiente intermedia. Es lo espectacular, lo verosimil espectacularizado…fuerza visual, alimento para el ojo, gimmic que hace saltar al espectador. Demasiado real como para ser fantasmagoría y demasiado llamativo como para ser real. Aunque, claro está, eso es algo que con el tiempo se va matizando y al final, cuando uno vuelve a ver esas peliculas, lo que queda es el simulacro.

Por último, el efecto, a veces el más sencillo, puede que conecte con un cierto misterio o una cierta otredad. Eso es algo que Tarkovsky lograba a traves de efectos muy rudimentarios, o Cris Marker con un simple parpadeo en La Jetée.  Es el caso del plano final de Dogville

…que es lo que Kubrick quería acceder en esta secuencia. Esa otredad,ese misterio, ese terror que no podemos definir.

En el fondo, el efecto especial responde a los cuatro polos de la imagen cinematrográfica: La Huella (lo Real), La Imago (lo imaginario), el Simulacro (lo verosimil espectacula) y lo Otro (lo obtuso, lo incognoscible, lo que está en los intersticios).

h1

La Rebelión de los Esclavos (y el regreso de este blog)

agosto 18, 2011

El filme Espartaco, firmado por Kubrick, aunque en realidad es más un proyecto personal de su productor y estrella, Kirk Douglas, se basa en la novela de Howard Fast. Fast fue una de las  victimas de la persecución de McCarty (estuvo en la lista negra) y coqueteó con el comunismo. Eso ha hecho que muchos hayan interpretado tanto la novela como el filme desde una óptica “izquierdista”. Sin embargo la rebelión tal y como es descrita en la película, no tiene una visión social y mucho menos “marxista”…antes bien, la rebelión de los esclavos parece ser  de índole individualista, buscando una realización personal (aunque obviamente tienen un principio de solaridad muy fuerte), lo que los relaciona más con un liberalismo “americano” (no confundir con el neoliberalismo) de busqueda de felicidad individual y libertad confrontándose contra un sistema autoritario.

De hecho, el filme de Kubri Douglas termina convirtiendo la rebelión de los esclavos en una solidaridad de índole cristiana:

y el protagonista muere de forma inequivocamente cristica (no olvidemos que el proyecto lo comenzó Douglas por no conseguir el papel de Ben-Hur)

Como se ve no hay demasiado de una verdadera rebelión entendida de forma marxista o simplemente revolucionaria. En definitiva, la obra maestra de Kub Douglas tiene ese tono individualista hollywudiense que desde una optica europea tanto se ve como de “izquierda” como “de derechas”. Prueba de ello es la influencia de Espartaco en una de las obras maestras que forman el tríptico facha de Mel Gibson: Braveheart. Digo tríptico porque podemos interpretar sus tres magníficos filmes Braveheart, La Pasión de Cristo y Apocalipto como tres capitulos “a lo Kiewslosky” dedicados a los tres fundamentos de la derecha tradicional: Patria (Braveheart), Dios (La Pasión de Cristo) y Familia (Apocalipto). En el caso que nos ocupa, Gibson sustituye la busqueda de libertad individual por una busqueda de libertad nacional (o nacionalista) y potencia los elementos cristicos de su protagonista, tanto por el hecho de que es capturado por una traición como por su larga pasión en la muerte.

Pero en los últimos tiempos el publico se siente mas esclavizado. A fin de cuentas vemos como nuestras ibertades merman mientras percibimos a los bancos y las grandes empresas como esclavistas y la clase política como los nuevos patricios. Así, la  macarra, gore, sexy y muy divertida versión de espartaco producida por Sam Raimi, Spartacus: Blood and Sand, tiene una visión más visceral de la rebelión. La rebelión es producto del resentimiento por el dominio y abuso no sólo social, sino también emocional y sexual de las clases dominantes. Es exagerado ver una visión marxista en eso, pero es cierto que hay una cierta imaginería de revancha social, algo que se potencia por el detalle de que la rebelión tiene un cierto tono de película de zombies.

El blockbuster con mejor critica del verano ha sido El Origen del Planeta de los Simios, remake de una de las secuelas más sicotrónicas de El Planeta de los Simios. Si la versión anterior se refería metaforicamente a una posible insurrección racial en los USA por los Black Panthers…

…la nueva versión se desdobla por un lado en una venganza de los animales por el maltrato del hombre y por otro en un resentimiento creado por el encarcelamiento y el abuso injusto que sufre su protagonista. Y la diferencia fundamental radica n el punto de vista. Pues si en La Rebelión de los Simios el espectador se sentía como un humano atacado, en El Origen… el espactador comparte el punto de vista de Cesar, el simio. Así el espectador percibe una pelicula de animales terrorificos atacando a los humanos donde quiere que pierdan lo humanos. Porque el público se identifica con los simios, no con los hombres (representados en su aspecto represivos como policias y ejecutivos, no lo olvidemos). Y si un blockbuster ha hecho algo así es porque sabe que el publico se siente enjaulado como los monos.

h1

Superhedonistas

abril 19, 2011

Es típico que se invoque a las sagas heoricas griegas, nórdicas o medievales a la hora de hablar de los superhéroes y de sus primos, los héroes del pulp. Así, Star Wars remite al ciclo arturico, mientras que Superman parece reunir todo héroe mesianico en su identidad solar. Esto es cierto, pero cabe preguntarse si este tronco mítico es lo transversal o si se trata de un cierto peaje moral que se hace pagar al espectador para que disfrute con una cierta coartada ética un goce mucho mas primario e inmediato.

Ya el gran Doctor Repronto habló de ello en una antigua entrega de su serie…y desde luego, cabe preguntarse si lo que buscan estas imágenes no es otra cosa que el espectador se sienta poderoso, antes que una verdadera construcción simbólica.

He aquí, en esta escena, todo un zeitgeist que unifica desde los videojuegos (en fase muy temprana en el momento de la realización de la película, lo que no impidió la creación de un arcade de Star Wars que consistía en destruir…una Estrella de la Muerte) a la pasión por la velocidad en vehiculos tuneados, los bombardeos en f 18 (10 años despues Top Gun fue el blockbuster de la temporada) o la ultrapercepción (En Lucas algo que se lograba por filosofía New Age, pero que la invención posterior de los microcloridianos establece la posibilidad del doping)…Todo ese Zetgeist responde a esa necesidad de potencia, rapidez e hipersensibilidad que el hombre del siglo XX (y del XXI) parece necesitar. Ya vimos como Avatar, más alla de su trama a lo Pocahontas, es una puesta en escena de las fantasias de poder del espectador en la era del WoW, las redes sociales y los juegos en Primera Persona:

Asi que esto nos lleva a dos puntos:

1) El trasfondo heroico es una coartada para que el espectador viva sus fantasias de poder

2) Cabe preguntarse si es posible un filme de superpoderes más “honesta” o, mejor dicho, más directa.

El primer punto recuerda a la adaptación de Gor realizada para el cine (aunque sea de serie Z) donde se traiciona la fantasia sexual que anima a las novelas para sustituirlo por una enésima lucha de liberación de esclavos. Es curioso como el cine es, en ese aspecto, mucho más represivo que la novela pulp y termina arruinando su componente erótico por un peaje hacia el heroismo politicamente correcto (propongo un remake de Gor al estilo del Mandarlay de Lars Von Trier). En ese sentido, tal vez los códigos heroicos (“un poder conlleva una gran responsabilidad”) sean represivos del goce.

Respecto al segundo punto, hay dos peliculas que han llevado el cine “de superpoderes” (no se puede hablar en puridad de superhéroes) hacia el hedonismo.

El filme Jumper nos mostraba a un teleportador que utilizaba su don para vivir al limite de una forma atractiva y que se relaciona con un estilo de vida millonario y sin responsabilidad. Es curioso como los villanos de la función no eran otra cosa que una fuerza represiva que precisamente intentan limitar el campo de acción de unos seres a los que no se les pueden poner barreras.

Un filme de reciente estreno, Sin Límites, nos plantea el uso de una pastilla que vuelve tremedamente inteligente, ultraperceptivo y rapido mentalmente a su protagonista, convirtiendolo en un arrojado, imparable y atractivo millonario…y donde el director nos muestra su percepción rompiendo barreras espaciales a traves de zooms infinitos, planos secuencias digitales y transiciones atrevidas. Aunque en un momento dado el guión plantea una especie de consecuencia yonki de la pastilla, en su final (de forma no muy bien explicada, eso si) parece renegar de ello y apostar SPOILER por un superhombre siempre colocado.

Claro está que ya tenemos un superhéroe “de verdad” que es hedonista, millonario, chulo y que viaja a alta velocidad. Un héroe neoliberal que su cinismo nos hace sospechar de su heoroismo…

…porque tal vez ese sea el héroe que merece nuestra sociedad, aunque cabe preguntarse si es el héroe que necesitamos.

h1

Máscaras y Sacrificios

febrero 27, 2011

(Este post se lo dedico a mi amiga Mayca)

A través de una amiga he visto este video

El video es efectivo en su denuncia y aunque no estoy de acuerdo con todo lo que se dice en él, es bastante preciso en algunos aspectos. Ciertamente tiene ese tono victimista típico de las denuncias feministas y tambien cae en ese concepto, que para nada estoy de acuerdo, que sostiene el feminismo de que debajo de la cultura (que según el la teoría feminista es siempre falocrática y machista) se encontraría la VERDADERA MUJER, lo que en el fondo no es sino una puesta al día de la vieja idea del Buen Salvaje de Rosseau, sólo que en este caso sería una Buena Salvaje. Como yo no creo que fuera de la cultura exista algo humano, no comparto ese punto de vista.

Pero el video acierta plenamente en el análisis de la presencia del rostro y cuerpo femenino en la televisión italiana. Aunque sería autocomplaciente no reconocer que se trata de un hecho globalizado, es cierto que la televisión del pais transalpino es especialmente virulenta en su representación de rostros y cuerpos femeninos hipersexualizados, objetivizados, teatralizados, deshumanizados, eternamente jovenes y sin expresión…la pregunta aqui es ¿por qué ocurre?

En realidad se dan dos vertientes: de un lado Italia es un pais de gran tradición manierista que hasta cierto punto se ha impuesto sobre la tradición de la serenidad femenina de Piero Della Francesca o Giotto, incluso de la humanidad de Da Vinci o Miguel Angél. Así las mujeres del manierismo, con su estilización y su teatralidad, se han convertido en una cierta tradición.

De otro lado, el cine, y por ende el audiovisual, asi como otros medios de representación populares, han sufrido una gran influencia del prerafaelismo, que precisamente, pese a las intenciones iniciales idealistas de sus autores, era un neomanierismo que acentuaba más la representación femenina como una máscara mortuoria.

Algo que se nota en todos los anuncios de colonia, especialmente los dedicados al público femenino:

Además, el capitalismo y su sicótica acumulación de bienes produce el aumento de los atributos, incluyendo los femeninos (algo que no hicierón los ejemplos citados antes) y que lleva a la presencia de mujeres gomosas y recauchutadas, ocultas tras esas máscaras, presentes en todo el imaginario del siglo XX.

Así, un cineasta manierista como Hitchcock, mostraba en Vertigo como una chica atractiva pero con un punto salvaje (en una estética que se asemeja a la de una moderna “choni”) es moldeada por su protagonista en pos de convertirla en ese fantasma femenino, en esa diosa, que de forma obsesiva añora, destruyendo (sacrificando) a la mujer real por el camino.

También Fellini (no casualmente un cineasta italiano), retrato a esa mujer diosa hipersexualizada e inalcanzable.

Y que en una de sus últimas películas mostró a ese fantasma femenino ya directamente como una muñeca artificial y deshumanizada

Asi que, de forma banalizada, la televisión italiana sigue una tradición visual que muestra como el hombre, en esa sicótica búsqueda de un fantasma femenino primordial, de una gran madre primigenia, de la Diosa, sacrifica a la humana (y por tanto, verdaderamente sagrada) mujer real. Pues la Diosa siempre exige sacrificios. Y si no que se lo pregunten a Orson Welles, que machaco a Rita Hayworth hasta conseguir transformarla para La Dama de Shangai en Lilith, la mujer escarlata, la femme fatal, la diosa…La Gran Madre.

h1

El fin del romance es el fin del mundo.

febrero 21, 2011

Tres peliculas sobre el armagedon tienen algo en común.

(ATENCIÓN: VA A HABER SPOILER DE LAS TRES)

Shawn of the Dead (estrenada en España con el absurdo título de Zombies Party) mostraba el enésimo apocalipsis zombie made in Romero, que tenía como protagonista al típico teinteañero inmaduro que vive con un colega irresponsable y que no es capaz de tener una relación seria con una chica que le demanda en todo momento un mayor compromiso. En el momento que la infección zombie estalla el personaje de Simon Pegg acaba de ser dejado por la novia y el apocalipisis zombie le servirá como medio para recuperarla. Al final el mundo supera la crisis zombie y nuestro protagonista acaba viviendo con su novia, aunque eso si, guarda en el trastero a su colega zombificado con el que puede, de forma clandestina, jugar a la play.

Cloverfield, que tambien tuvo un discutible titulo español (Monstruoso) mostraba un ataque de monstruo gigantesco a lo Godzilla (incluye el detalle del Godzilla de 1985 de que el monstruo lleva consigo parasitos que resultan considerbles monstruos para los pequeños humanos) pero contado a traves de una videocámara que lleva el protagonista. El filme no gestiona del todo bien la tensión entre moster movie espectacular, mockumentary y experimento narrativo que habita en él, pero de forma bastante curiosa se inserta la trama amorosa del protagonista, un chico que ha roto con su novia hace poco, que permite jugar tanto con flashbacks justificados por la videocámara (saltos en la cinta que son fragmentos de una grabación anterior, cuando la pareja tenía un futuro) y dicha trama da pie a uno de los mejores momentos del filme: El rescate de su ex por edificos a punto de quebrarse, en una secuencia que auna estética de videojuegos de plataformas con referencias mitológicas a Orfeo y Euridice.

Monsters nos muestra una frontera entre USA y México que esta infectada por unas gigantescas criaturas extraterrestres que inexorablemente se extienden. Por esa zona una pareja a lo Sucedió una Noche (Fotografo periodista él, niña rica ella) cruza para regresa a un hogar que quizás no sea en el fondo el sitio en el que quieren estar. A camino entre la Road Movie introspectiva y El UFF (Unfinished Fuck, la pareja no llega aconsumar acto sexual alguno) se verán separados al final tras ver a dos alienigenas realizando ese acto sexual que ellos no son capaces de llevar a cabo.

Los tres filmes tienen en común el hecho de que un armaggedon monstruoso sirve de telón de fondo para la crisis de una pareja. Shawn of the Dead lo cuenta desde la parodia del cine zombie y la comedia friki, Cloverfield desde un blockbuster que se quiere diferente y Monsters desde un filme de género marcadamente indie, pero ambos relacionan la falta de encuentro sexual con el fín del mundo.

Las respuestas de cada uno son diversas: El filme de Edgar Wright propone un solución de madurez del protagonista, a costa de guardar en un trastero su parte inmadura como desfogue ocasional. La película de Matt Reeves hace ver que el encuentro es imposible porque nada puede recuperar el tiempo perdido. Gareth Edwards nos propone como la falta de encuentro sexual de los dos blancos occidentales tiene su reflejo en la actividad sexual de los recién llegados. Tal vez ellos, los nuevos inmigrantes, sean capaces de superar esa especie de impotencia que recorre a occidente. Quizás las tres peliculas nos digan lo mismo: Si no hay encuentro sexual posible el mundo puede que ya no nos pertenezca.

h1

La Diosa

enero 28, 2011

Ayer ví uno de los cortos nominados al Goya: El Orden de las Cosas.

El corto, pese a algunos planos interesantes en su abstracción y su solvente reparto no me convenció demasiado. Su alegoría es a veces un tanto grosera, fuerza la cuestión dramática demasiado y es un tanto simplista en sus planteamientos. Si lo traigo a colación es porque su discurso termina cayendo en un cierto delirio que fue lo que finalmente atrajo mi atención.

El cortometraje establece desde los postulados del stablishment actual (aparentemente progresista y de corte solidario) una descripción de la violencia de género entendida como un actitud machista heredada. Se trata por tanto de una enfermedad antropológica que tiene que ver con un roles de masculinidad heredada que son disfuncionales e inaceptables en una sociedad como la actual. Sin embargo la alegoría termina generando un discurso que no tiene que ver con el aspecto racional del asunto (los derechos de igualdad de trato sin distinción de sexo) sino con la fascinación por la Gran Madre.

Asi el corto nos muestra a una mujer eterna, inmovil en el elemento del agua. Ella no envejece mientras el hombre si. El hombre intenta dominarla (coger el cinturón) pero ella se lo niega. En última instancia un hombre envejecido y patético es ahogado en un vano intento de recuperar su cinturón mientras que ella, La Diosa, emerge del mar como Venus y termina en la playa. Es por tanto la propia tierra. Asi el corto conecta con ese delirio de la Gran Madre de la que he hablado varias veces y que recorre como un fantasma el cine actual, incluso en el cine más comercial…

…como Piratas del  Caribe…

…o Colega ¿Donde Está Mi Coche?

Es curioso como un corto de concienciación social, y por tanto de intenciones progresistas y civilizatorias  enlaza con la idea primitiva y tribal de la Diosa Madre. Es el signo de los tiempos donde viejos dioses (y sobre todo diosas) primigenios sonrien y esperan su regreso.

h1

Civil War

enero 14, 2011


Estoy disfrutando mucho la edición en tapa dura de la saga Civil War de Marvel, realizada principalmente por Mark Millar en el guión con colaboraciones en otras series de guionistas como Strazinsky o Bendis. Por mucho que se haya criticado, la era Quesada de Marvel ha sido un época especialmente brillante en la Casa de las Ideas. Su reactivación del concepto de saga superheroes smash (o sea, juntar a todos los héroes del universo Marvel) ha dado pie a obras muy notables como Secret War, Dinastía de M o esta que nos ocupa.

Millar tiene una habilidad muy buena en juntar los códigos superheroicos en un entorno Geopolítico reconocible y actual. De hecho su estilo es una especie de tercera via en el comic de superhéroes: Frente a la enésima deconstrucción Alan Moore style o comic definitivo de pijamas a lo Miller (The Boys, Powers, The Pro, Supreme Powers…y van) y a la nostálgica recuperación de la inocencia perdidad de la Silver Age (Invencible o Astro City, dos comics excelentes por otro lado), Millar ha optado por unos héroes que deben plantearse su lugar en el mundo que nos ha tocado vivir, sin dejar de ser héroes pero sin que puedan volver hacia una época menos complicada. Eso es algo que alcanzó su cumbre con The Authority y Ultimates, dos de las mejoras obras que el comic de superhéroes ha dado a la humanidad.

Civil War no es tan brillante, entre otras cosas porque su formato de Serie de comic book que se bifurca en otras series impiden concreción y desarrollo. Pero ciertamente su análisis social y moral es muy certero. Porque Millar no es maniqueista y sabe que no hay preguntas fáciles a respuestas complicadas. Que las cosas son dialécticas y que un efecto positivo es acompañado por una consecuencia negativa. Millar divide al universo Marvel en dos bandos. El gobierno exige el registro de todo superhéroe y la publicación de la identidad secreta de los mismos. Al frente del bando pro-registro esta Iron Man, un superhéroe neoliberal, fabricante de armas y con ciertos visos Neocon (es incluso ex alcoholico, como Bush) y en su contra El Capitán América, simbolo de los USA de Roosevelt y de las ideas democráticas de los mismos.

Es obvio que Millar gestiona las simpatías habilmente, porque es muy fácil apoyar al héroe idealista y que queda en la marginación frente al superhéroe que representa al contubernio militar-empresarial. Pero la ley que defiende Iron Man es una ley que se relaciona con la prohibición de las armas o la persecución del vigilantismo mientras que el capi se deja llevar por ese individualismo americano exhacerbado que defiende la Asociación del Rifle o el Tea Party.

Asi que el lector bascula, como lo hace Spiderman dentro del comic (aunque no necesariamente en el mismo orden), entre un bando y otro…y al final, gane quien gane la guerra, sabemos que hemos perdido. Porque como escribió Garth Ennis en As Enemigo, en una guerra todos los bandos son el erróneo.

Todo ello en un mundo de superhéroes donde existe realitys shows, organizaciones de vigilancia nacional con un poder desmesurados, Guantanamos fuera no ya de USA sino de este universo, concesiones fraudulentas a empresas de reconstrucción de daños superheoricos. Quizás Millar ha dado en la clave: el escapismo en la ficción actual pasa por definir como es el mundo de hoy en día.

h1

Ética y Estética

octubre 20, 2010

Sé que les debo los analisis de dos filmes de Sitges y que debía haberlo hecho ya…pero el tiempo me ha escaseado. Mientras llegan, la actualidad irrumpe. Y tiene que ver con Sitges. La proyección de Serbian Film, película por otro lado que no me ha interesado nada (la vi hace dos meses, no en Sitges, por eso no he hablado de ella en mis crónicas)ha dado como pie la enésima tertulia sensacionalista e intelectualmente mediocre tipica de nuestra televisión

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=nADar7UHgpY]

Vigalondo ha realizado un conciso y esclarecedor analisis de esta (quizás un tanto buscada, la actitud de Angel Sala hace sospechar eso) polémica.Concha García Campoy responde de una forma un tanto más discutible.

Ya hable aquí sobre la censura y Farenheit, asi que alli les remito. Pero quiero hablar brevemente de una cosa sobre todo este lío. En varios momentos los tertulianos y la misma Concha García Campoy (algo que reitera en su blog) aducen que no es arte sino que es abyecto. Es decir, que la pelicula se salvaría  de la repulsa y la criminalización si fuera “artistica” (es decir, buena) pero precisamente por ser criminal, no puede ser arte. Entran, sin darse cuenta, en un circulo vicioso.

Tres apuntes a esto:

1) No creo que “Arte” sea sinomino de bueno. Se dice que algo es arte para resaltar su excelencia, pero eso lleva a decir que todos los cuadros de los museos son excelentes, porque nadie duda de que eso es arte, mientras que las artes de la cultura de masa sólo lo son cuando alcanzan la excelencia. Nos encontramos con el problema del formato que ya comentó el doctor Repronto. En realidad sería mejor decir que algo es artistico porque tiene la potencialidad de ser estéticamente notorio y no porque lo sea, ya que a fin de cuentas la potencialidad puede ser aceptada por todos, pero el goce estético es algo subjetivo y personal.

Nota a esto: ¿Por qué siempre he sospechado que Hitler=SS no hubiese sido prohibido por el TC si hubiera sido una novela y no un cómic?

2)¿Por que una posición ética fuerte puede ser rebatida por la cuestión estética? Si creemos que ciertos limites de la representación no deben ser rebasados ¿Por qué se lo permitimos a Lars Von Trier y no a Saw VI? ¿Por qué Pasolini si y Serbian Film no? ¿El arte redime del pecado? En realidad, el aceptar que una posición ética puede variar según la calidad de la obra hace que se esté en una posición ética blanda.

Nota a esto: El Nacimiento de Una Nación es una obra maestra fundacional del cine. El Nacimiento de una Nación glorifica el Ku Klux Kan, el segregacionismo y la superioridad de la raza Aria. ¿Que postura ética debemos tomar?

3) No voy a caer en una posmodernidad vacía y decir que la ética y la estética no tenga que ver. Pero si que la relación entre ambas es compleja. Y lo es porque mientras que la ética surge de la razón, el arte surge del subconsciente. Y ya dijo Freud que nadie es una buena persona cuando sueña.

EDITO

Nota a esto: Lo siniestro (Freud/Trias), lo Abyecto (Kristeva), lo Grotesco (Baijtin) y la madre de todo ello, lo Dionisiaco (Nietzsche) son categorías estéticas que se enfrentan a lo Bello (Platón), lo Sublime (Kant) y lo Apolineo (Nietzsche otra vez). También en este enfrentamiento hay un enfrentamiento ético.

Asi que un filme tan malo como Serbian Film en realidad nos hace plantear no sólo los limites de la representación sino la dialectica ética/estética. Maldita sea ¿Ahora como defiendo yo que es una mala película?

h1

¿El cine vampiriza, la televisión zombifica?

octubre 5, 2010

Hace poco hablé de vampiros es estas páginas, y como el post estaba siendo largo, decidí dejar algo en el tintero que ahora retomo. El concepto del zombie y el vampiro, como ya se ha dicho antes, están unidos hasta el punto de que uno es (o se puede entender) como evolución del otro. Estoy hablando fundamentalmente del zombie al estilo Romero…Ambos son muertos vivientes y ambos se alimentan de seres humanos. Claro está que hay diferencias fundamentales: el zombie es más pútrido (su condición de muerto es más obvia), mas salvaje en su ataque (es canibal), menos inteligente y mas masificado (actuan en grupo y son mas peligrosos por su número que por otra cosa). Estas diferencias establecen al vampiro como monstruo sexual (seductor, aristocrático, discreto en su alimentación) mientras que el zombie es esencialemente un monstruo socio-político. El zombie romeriano es un ser que representa a las masas descontroladas del descontento, que el propio Romero ha logrado identificar con los miedos sociales de distintas épocas: las revueltas de los 60 en La Noche de los Muertos Vivientes, el consumismo deshumanizado a fianles de los 70 en Zombie, las masas atemorizadas por una militarización de asedio Reagan Style en los 80 en El Día de los Muertos y la inmigración desde desesperados paises del Tercer Mundo en La Tierra de los Muertos.

Ya desde la primera película la televisión ha jugado un papel importante en este concepto. En La Noche de los Muertos Vivientes los recluidos en la casa se informan de la catastrofe a través de la televisión. Zombie comienza en un estudio de televisión. Amanecer de los Muertos (el magnifico remake de Snyder) tiene a la televisión como un elemento clave en sus titulos de crédito.

Las relaciones de la tele con el zombie lo pueden encontrar en Abscence y en el Doctor Repronto y nos lleva al quid de que la televisión esta relacionado con lo zombie. A fin de cuentas el convertirse en un ser sin voluntad, sin mente y masificado ha sido una de las grandes criticas a la televisión.

La serie Dead Set ha llevado este esquema a un nuevo nivel al poner al programa Gran Hermano como background de una infestación zombie (incluyendo el publicitado hecho de que la presentadora de Big Brother UK realizaba un importante cameo). En realidad la serie no lograba que la premisa se elevase por encima de una enésima (aunque entretenida y bien llevada, eso si) historia de zombies aunque visualmente el final…

SPOILER

…mostraba un mundo enteramente zombificado retransmitido por videocámaras automatizadas como testigos de una realidad ya completamente deshumanizada.

FIN SPOILER

El vampiro, por contra, cuando se ha encontrado reflexionando sobre el audiovisual se ha visto más representado en lo cinematográfico, como en el Drácula de Coppola, con escena de seducción en un primitivo cinematográfo o en Entrevista con el Vampiro, donde Louis (Brad Pitt) se pasaba todo el siglo XX viendo peliculas. Claro que el filme que mejor ha reflexionado sobre el cine como elemento vampirizador (no zombificador) has sido Arrebato.

Esta claro que la telvisión se relaciona con el zombie porque es un medio masificador mientras que el cine con el vampiro por ser más individualizado. A partir de ahí la televisión se ve abocada a ser percibida como putrefacta, poco inteligente, devoradora mientras que el cine es glamouroso, seductor y en última instancia arrebatadoramente romántico. Son cuestiones de imaginario. Cabría preguntarse que monstruo ejemplifica (o ejemplificará) a internet. Quizás también habria que preguntarse si las distinción entre medios tiene sentido en el audiovisual actual y sin al final el monstruo definitivo audiovisual no es el que creó Cronemberg hace muchos años.