Posts Tagged ‘Masculino y Femenino’

h1

Golpes a la barrera

abril 4, 2011

No cabe duda que el filme más polémico en los últimos tiempos a niveles de crítica en internet, que es donde hoy por hoy se gestiona la verdadera crítica cinematográfica, ha sido Sucker Punch. Su director, el siempre sorprendente Zack Snyder, ofrece  uno de esos filmes que el espectador duda en más de un momento si se encuentra ante un producto nefario o una autentica obra maestra. Eso hermana al director con cineastas bizarros como Takashi Miike y uno ha de reconocer que la mayor parte de las veces que un filme coloca a alguien en una disyuntiva tal lo más probable es que sea una obra maestra. Pero lo que me interesa aquí es por que a mi como espectador me provocó esa duda valorativa que hacía que el visionado del filme me pareciera fascinante. Y la respuesta que obtengo es que el filme dinamitaba diversas barreras y ahí construye su grandeza.

1. División entre Baja/Alta cultura: Sucker Punch (que se puede traducir como Golpe Bajo) se vende como un blockbuster (lo que los situaría en un nivel un tanto low brow) y de hecho la acumulación de efectos, escenas espectaculares y el maniqueismo de los personajes parece que cumple esa función. A la par que eso el filme muestra un desprecio por las reglas elementales de lo comercial (empatización con los personajes, coherencia narrativa, enganche con las expectativas del espectador) que casi parece que Zack Snyder se convierta en una suerte de Kubrick “redneck” (como con sorna alguien le ha bautizado) o incluso más lejos: una especie de Godard (que jugaba con los generos y lo narrativo de forma burlona) o Apichatpong Weerasethakul (que rompe los códigos narrativos como le da la gana). Sin embargo el filme tiene una evidente fascinación por las expresiones de cierta “degradación” de la cultura de masas (fotos de victoria´s secrets, arcade, peliculas de Uwe Boll, blandiporno, videoclip de Britney Spears, series teen, universo playboy…)  que no hace sino chocar con los elementos más “respetables” que el filme utiliza (El Gabinete del Doctor Caligari, Terry Guilliam, Moulin Rouge, canciones gafapastas, Cabaret, Brecht, Norman Rockwell…), con lo que el filme, lejos de estar en comodas y amables posiciones mid cult, se situa en una tensión que ha hecho que algunos consideren al filme una apoteosis de lo chorra y del mal gusto.

2. Narrativo/Antinarrativo: el filme se estructura en tres niveles de realidad, lo que lo hermana con Inception. Pero donde Nolan intentaba establecer un discurso de narratividad comprensible y en última instancia cerrado (por muchas ambiguedades que la pelicula estableciera para hacer que el público hablará del filme un ratillo despues al salir de la sala), Snyder parece despreciarlos. Cada nivel diegético parece una excusa para mostrar otra cosa, para cambiar de película, para ocultarnos lo que quizás el publico querría ver (el nivel del burdel oculta el drama de abusos sexuales que sufren la enfermas del manicomio, el nivel de las aventuras de videojuegos ocultan los numeros eróticos que las protagonistas realizan asi como el plan de escape a lo Prison Break que parecen intentar llevar a cabo y que nunca se entiende del todo). De esa forma los niveles estorban en elementos de comprensión y enganche narrativo, asi como escamotean los elementos eróticos, por lo que dichos niveles estorban en lo narrativo y en lo espectacular. Y sin embargo al final Snyder establece un final imposible, que tanto cambia de protagonista, como da una coda feliz con mensaje y que uno percibe como absolutamente falso, (un poco al estilo Terciopelo Azul de David Lynch)aunque extraña e inquietantemente coherente, como el final de El Gabinete del Doctor Caligari.

3. Lo Representado/lo no Representable: El filme comienza ya en un teatro y su total expresionismo fotográfico, escenográfico y digital lo hermanan con el filme total y la mostración de la representación (a lo Luhrman o Coppola). Pero la representación (primer nivel: manicomio) da pie a otra representación (el burdel/cabaret)  que a su vez da pie a otra (las fantasias de los bailes de la protagonista). Asi el filme escamotea los aspectos sexuales (lo irrepresentable en un filme PG-13) a la vez que despieza la narración en intro de videojuegos (el primer nivel), escenas cinematicas (el burdel) y las secuencias de juego (las fantasias). Además la pelicula desnuda lo que tienen en comun el cine porno, el cine de acción y el cine musical: una excusa narrativa para mostrar un numero. En este caso las set pieces de acción simbolizan unos numeros musicales que señalan una cierta escena sexual. Pocas peliculas muestran el aspecto pornográfico del cine de forma tan aparentemente inocente.

4. Deseo masculino/Denuncia femenina: El filme de Snyder vehicula muchas ideas en torno a lo Masculino y lo Femenino. Las protagonistas estan evidentemente sexualizadas según unos canones muy relacionados con fantasias sexuales masculinas. Por otro lado el filme pone siempre en relación el dominio masculino como castrador y la lucha de las chicas por escapar como liberación. Incluso Snyder pone al John Hamm (el  Don Draper de Mad Men) en un doble papel de simbología masculina reveladora: Es tanto el gran macho que todos esperan el burdel como el negligente medico lobotomizador de chicas. Y sin embargo, como bien apunta este post, en última instancia todo puede ser una fantasía misogina de un director del que se ha sospechado una cierta fascinación filogay no del todo asimilada (el organista homosexual con tacones en Amanecer de los Muertos, los abdominales espartanos y Jerjes y su latigo en 300, Ozymandias y el pene azul del doctor Manhattan en Watchmen,el joven buho que mira embobado a los guerreros lechuzas en Gahoole).

Snyder es un cineasta que establece nuevas cotas en el cine postmoderno y del que sólo puedo esperar que va a hacer con Superman, supervisado por Nolan. Un cineasta excesivo, ultramanierista, irónico, ambiguo, macarra, friki y Connoisseur

h1

Máscaras y Sacrificios

febrero 27, 2011

(Este post se lo dedico a mi amiga Mayca)

A través de una amiga he visto este video

El video es efectivo en su denuncia y aunque no estoy de acuerdo con todo lo que se dice en él, es bastante preciso en algunos aspectos. Ciertamente tiene ese tono victimista típico de las denuncias feministas y tambien cae en ese concepto, que para nada estoy de acuerdo, que sostiene el feminismo de que debajo de la cultura (que según el la teoría feminista es siempre falocrática y machista) se encontraría la VERDADERA MUJER, lo que en el fondo no es sino una puesta al día de la vieja idea del Buen Salvaje de Rosseau, sólo que en este caso sería una Buena Salvaje. Como yo no creo que fuera de la cultura exista algo humano, no comparto ese punto de vista.

Pero el video acierta plenamente en el análisis de la presencia del rostro y cuerpo femenino en la televisión italiana. Aunque sería autocomplaciente no reconocer que se trata de un hecho globalizado, es cierto que la televisión del pais transalpino es especialmente virulenta en su representación de rostros y cuerpos femeninos hipersexualizados, objetivizados, teatralizados, deshumanizados, eternamente jovenes y sin expresión…la pregunta aqui es ¿por qué ocurre?

En realidad se dan dos vertientes: de un lado Italia es un pais de gran tradición manierista que hasta cierto punto se ha impuesto sobre la tradición de la serenidad femenina de Piero Della Francesca o Giotto, incluso de la humanidad de Da Vinci o Miguel Angél. Así las mujeres del manierismo, con su estilización y su teatralidad, se han convertido en una cierta tradición.

De otro lado, el cine, y por ende el audiovisual, asi como otros medios de representación populares, han sufrido una gran influencia del prerafaelismo, que precisamente, pese a las intenciones iniciales idealistas de sus autores, era un neomanierismo que acentuaba más la representación femenina como una máscara mortuoria.

Algo que se nota en todos los anuncios de colonia, especialmente los dedicados al público femenino:

Además, el capitalismo y su sicótica acumulación de bienes produce el aumento de los atributos, incluyendo los femeninos (algo que no hicierón los ejemplos citados antes) y que lleva a la presencia de mujeres gomosas y recauchutadas, ocultas tras esas máscaras, presentes en todo el imaginario del siglo XX.

Así, un cineasta manierista como Hitchcock, mostraba en Vertigo como una chica atractiva pero con un punto salvaje (en una estética que se asemeja a la de una moderna “choni”) es moldeada por su protagonista en pos de convertirla en ese fantasma femenino, en esa diosa, que de forma obsesiva añora, destruyendo (sacrificando) a la mujer real por el camino.

También Fellini (no casualmente un cineasta italiano), retrato a esa mujer diosa hipersexualizada e inalcanzable.

Y que en una de sus últimas películas mostró a ese fantasma femenino ya directamente como una muñeca artificial y deshumanizada

Asi que, de forma banalizada, la televisión italiana sigue una tradición visual que muestra como el hombre, en esa sicótica búsqueda de un fantasma femenino primordial, de una gran madre primigenia, de la Diosa, sacrifica a la humana (y por tanto, verdaderamente sagrada) mujer real. Pues la Diosa siempre exige sacrificios. Y si no que se lo pregunten a Orson Welles, que machaco a Rita Hayworth hasta conseguir transformarla para La Dama de Shangai en Lilith, la mujer escarlata, la femme fatal, la diosa…La Gran Madre.

h1

El fin del romance es el fin del mundo.

febrero 21, 2011

Tres peliculas sobre el armagedon tienen algo en común.

(ATENCIÓN: VA A HABER SPOILER DE LAS TRES)

Shawn of the Dead (estrenada en España con el absurdo título de Zombies Party) mostraba el enésimo apocalipsis zombie made in Romero, que tenía como protagonista al típico teinteañero inmaduro que vive con un colega irresponsable y que no es capaz de tener una relación seria con una chica que le demanda en todo momento un mayor compromiso. En el momento que la infección zombie estalla el personaje de Simon Pegg acaba de ser dejado por la novia y el apocalipisis zombie le servirá como medio para recuperarla. Al final el mundo supera la crisis zombie y nuestro protagonista acaba viviendo con su novia, aunque eso si, guarda en el trastero a su colega zombificado con el que puede, de forma clandestina, jugar a la play.

Cloverfield, que tambien tuvo un discutible titulo español (Monstruoso) mostraba un ataque de monstruo gigantesco a lo Godzilla (incluye el detalle del Godzilla de 1985 de que el monstruo lleva consigo parasitos que resultan considerbles monstruos para los pequeños humanos) pero contado a traves de una videocámara que lleva el protagonista. El filme no gestiona del todo bien la tensión entre moster movie espectacular, mockumentary y experimento narrativo que habita en él, pero de forma bastante curiosa se inserta la trama amorosa del protagonista, un chico que ha roto con su novia hace poco, que permite jugar tanto con flashbacks justificados por la videocámara (saltos en la cinta que son fragmentos de una grabación anterior, cuando la pareja tenía un futuro) y dicha trama da pie a uno de los mejores momentos del filme: El rescate de su ex por edificos a punto de quebrarse, en una secuencia que auna estética de videojuegos de plataformas con referencias mitológicas a Orfeo y Euridice.

Monsters nos muestra una frontera entre USA y México que esta infectada por unas gigantescas criaturas extraterrestres que inexorablemente se extienden. Por esa zona una pareja a lo Sucedió una Noche (Fotografo periodista él, niña rica ella) cruza para regresa a un hogar que quizás no sea en el fondo el sitio en el que quieren estar. A camino entre la Road Movie introspectiva y El UFF (Unfinished Fuck, la pareja no llega aconsumar acto sexual alguno) se verán separados al final tras ver a dos alienigenas realizando ese acto sexual que ellos no son capaces de llevar a cabo.

Los tres filmes tienen en común el hecho de que un armaggedon monstruoso sirve de telón de fondo para la crisis de una pareja. Shawn of the Dead lo cuenta desde la parodia del cine zombie y la comedia friki, Cloverfield desde un blockbuster que se quiere diferente y Monsters desde un filme de género marcadamente indie, pero ambos relacionan la falta de encuentro sexual con el fín del mundo.

Las respuestas de cada uno son diversas: El filme de Edgar Wright propone un solución de madurez del protagonista, a costa de guardar en un trastero su parte inmadura como desfogue ocasional. La película de Matt Reeves hace ver que el encuentro es imposible porque nada puede recuperar el tiempo perdido. Gareth Edwards nos propone como la falta de encuentro sexual de los dos blancos occidentales tiene su reflejo en la actividad sexual de los recién llegados. Tal vez ellos, los nuevos inmigrantes, sean capaces de superar esa especie de impotencia que recorre a occidente. Quizás las tres peliculas nos digan lo mismo: Si no hay encuentro sexual posible el mundo puede que ya no nos pertenezca.

h1

La Diosa

enero 28, 2011

Ayer ví uno de los cortos nominados al Goya: El Orden de las Cosas.

El corto, pese a algunos planos interesantes en su abstracción y su solvente reparto no me convenció demasiado. Su alegoría es a veces un tanto grosera, fuerza la cuestión dramática demasiado y es un tanto simplista en sus planteamientos. Si lo traigo a colación es porque su discurso termina cayendo en un cierto delirio que fue lo que finalmente atrajo mi atención.

El cortometraje establece desde los postulados del stablishment actual (aparentemente progresista y de corte solidario) una descripción de la violencia de género entendida como un actitud machista heredada. Se trata por tanto de una enfermedad antropológica que tiene que ver con un roles de masculinidad heredada que son disfuncionales e inaceptables en una sociedad como la actual. Sin embargo la alegoría termina generando un discurso que no tiene que ver con el aspecto racional del asunto (los derechos de igualdad de trato sin distinción de sexo) sino con la fascinación por la Gran Madre.

Asi el corto nos muestra a una mujer eterna, inmovil en el elemento del agua. Ella no envejece mientras el hombre si. El hombre intenta dominarla (coger el cinturón) pero ella se lo niega. En última instancia un hombre envejecido y patético es ahogado en un vano intento de recuperar su cinturón mientras que ella, La Diosa, emerge del mar como Venus y termina en la playa. Es por tanto la propia tierra. Asi el corto conecta con ese delirio de la Gran Madre de la que he hablado varias veces y que recorre como un fantasma el cine actual, incluso en el cine más comercial…

…como Piratas del  Caribe…

…o Colega ¿Donde Está Mi Coche?

Es curioso como un corto de concienciación social, y por tanto de intenciones progresistas y civilizatorias  enlaza con la idea primitiva y tribal de la Diosa Madre. Es el signo de los tiempos donde viejos dioses (y sobre todo diosas) primigenios sonrien y esperan su regreso.

h1

Carne de Neón: El cine de Paco Cabezas

octubre 27, 2010

Prometi una reseña de Carne de Neón, y aunque he tardado aqui está. Aclaro sin embargo dos cosas antes de continuar. 1) el filme es obra de un amigo mío, Paco Cabezas. 2) El filme realmente me gusta, sino no hablaria de él y habría hecho una reseña politicamente correcta en mis post de sitges.

Pero este filme se relaciona con el primer filme de Paco, Aparecidos, y otro de sus guiones, SexyKiller, que aunque no esté dirigida por él tiene bastante de su personalidad y discurso.

En Aparecidos nos encontrabamos con un problema de padres e hijos: Dos hermanos argentinos descurbrian fantasmas literales (es un filme de terror) tanto de la historia argentina como de su propia familia. En este sentido el filme aunaba terror, melodrama y política de forma en la mayor parte de las veces efectiva. Pero lo que me llama la atención de ese filme es la presencia de un padre siniestro, amenazador y en última instancia aniquilador.

Sexykiller teníamos por el contrario una figura femenina total, que era mortifera y aniquiladora…pero mientras la figura paterna en Aparecidos era claramente rechazada, en Sexykiller la figura femenina estaba mostrada con absoluta fascinación. El protagonista masculino no podía sino dejarse aniqular por el abrazo de su mantis religiosa.

En Carne de Neón ambas cuestiones confluyen. El filme, dentro de su adorno de thriller estilizado gamberro, es básicamente, una historia de paternidades y maternidades. Padres que son aniquiladores, como el personaje de Dario Granidetti, que no deja de tener una actitud paternalistas con los demás aunque sean enemigos, o totalmente fallidos, como el padre policía que resulta debil y en última instancia lo único que puede ofrecer a su hija es pulsión de muerte. Frente a ello, el protagonista, interpretado de forma sólida por Mario Casas, no deja de buscar la atención de una madre, que en el fondo ocupa su mundo de forma absoluta. Madre que sin embargo no puede ofrecerle otra cosa que el olvido, pues él no es más que un aborto simbólico para ella.

Entre medio, macarras que intentan reforzar su maculinidad de forma cómica, travestis que no saben interiorizar la diferencia sexual, mujeres que resultan aniquiladas por el deseo masculino y madres que derivan en el delirio de una maternidad absoluta con su hijo, fuera de cualquier presencia paterna.

Se ha comparado a este filme con Guy Ritchie, pero tal comparación es superficial, pues si bien el estilo puede recordar al ex de Madonna, su escritura es distinta. Porque donde Ritchie juega con un mecanismo posmoderno, un Total film de disfrute inmediato que se termina agotando, Paco construye un filme posclásico que muestra la caida simbólica de una masculinidad que está siendo sustituida por una femenidad de tipo materno y letal. Es decir, un filme de nuestro tiempo.

h1

Masculinidades Perdidas

septiembre 5, 2010

Tras un par de semanas este blog vuelve a estar activo. Y aprovecho para comentar con ustedes el parecido de tres filmes de acción que se han estrenado en el verano en los USA, de los cuales dos lo han hecho támbien en España y el tercero tiene próxima fecha de estreno. Se trata de The Expandables (Los Mercenarios), The A-Team (El Equipo A) y The Loosers.

Los tres filmes tienen en comun diversos elementos: De un lado, se trata de películas sobre un equipo de militares al margen de la oficialidad, y en los tres filmes se ven envueltos en las redes de miembros corruptos de agencias de defensa y espionaje del gobierno norteamericano. Por otro lado los filmes recuperan personajes de otros tiempos para reestructurarlos en nuestra contemporaneidad: En Los Mercenarios, se recuperan a estrellas del cine de acción ochentero; El Equipo A actualiza una añeja serie de los 80 y The Loosers adapta un comic actual, pero dicho comic es una versión modernizada de un viejo comic de comandos de la DC. Por último, en los tres filmes uno de los personajes tiene una relación de  tensión sexual y un tanto problemática con una mujer: En The Expendables Jason Statham y su novia infiel interpretada por Charisma Carpenter; En El Equipo A Fénix (la traducción española de Face, nunca he sabido por qué) y la militar que encarna Jessica Biel; y en The Loosers la relación de Jefrey Dean Morgan con la hija del narco que ejecutó.

Ninguno de los filmes pasará a la historia del cine: El filme de Stallone es razonablemente divertido e incluso tiene cierta miga metalingüistica, pero la tendencia a lo dramático de su director y estrella, cierta falta de ritmo y la ausencia de un necesario tono crepuscular lo convierten en un filme un tanto fallido. El Equipo A es un Blockbuster solvente, espectacular y macarra que falla en cuanto se toma demasiado en serio a si mismo. The Loosers tiene un comienzo prometedor y algunas escenas sacadas del comic efectivas, pero un segundo acto sin conflicto y un climax torpe terminan por arruinar la función.

Si traigo a colación estos filmes es porque los tres, aunque es el filme de Stallone el que más claro lo dice, quieren recuperar un cierto tipo de cine de testoterona. Son filmes que quieren conquistar al espectador masculino apelando a una vuelta al concepto politicamente incorrecto del Macho Dominante. De ahi que tengan que recurrir a personajes del pasado (una era de cuando los hombres eran hombres) y que la relación sexual con las hembras sea problemática. Uno de los mejores momentos de los Mercenarios es cuando el personaje de Jason Statham, despues de darle una paliza al novio maltratador de su chica, le espeta a ella: “Deberias haberme esperado…Porque yo lo valgo”. Una frase de anuncio de mujeres se convierte asi en frase de macho alfa.

Pero esta vuelta a un modelo de cine de acción ochentero no acaba de funcionar.  Aparte de los problemas que tienen los tres filmes, hay algo más: el cine de acción ochentero nunca fue un verdadero cine Macho, sino una reacción frente a la liberación de la mujer que ya era entonces un hecho imparable. En ese sentido el filme Macho de los ochenta en realidad era misógino (las mujeres traicionaban muchas veces, o eran prostitutas o morian) y filogay (fascinación por cuerpos musculosos masculinos, camaraderia que llegaba a la Love Story).  Es decir, los hombres creaban fantasias de poder masculinas donde lograban excluir a las mujeres. En el fondo de eso va un filme muy diferente como es Brockeback Mountain, la historia de dos hombres que huyen a un anuncio de malboro para escapar de las mujeres y su mundo de responsabilidades familiares y suegros coñazos.

Y estos filmes no han encarado ese asunto (lo cual tras una obra maestra filogay como 300 tiene cierto delito) quedándose en un superficiales tics de camarederia masculina y machismo de andar por casa.

En cambio, si hay en el audiovisual actual una obra de fantasía masculina que de verdad retrata ese momento donde la falocracia estaba a punto de caer pero seguía exitiendo (y no eran los 80, desde luego). Una serie que, de forma inteligente, hace que el espectador masculino cierta un desasosegadora mezcla de fascinación y repugnancia. La serie Mad Men.

La serie muestra a los ejecutivos de publicidad de los 60 con sus cigarrillos y sus bebidas alcolicas comportandose como reyes en un entorno donde la mujer (secretaria o esposa) esta a sus ordenes y sólo tiene sentido en tanto sirve al macho. Todo ello con las contradicciones que supone verlo desde el siglo XXI una actitud asi. Y sin embargo un personaje tan moralmente ambiguo como Don Draper es uno de los personajes más fascinantes de la televisión actual.


Dos apuntes: La serie ha ganado el Emy a la mejor serie esta semana, asi que algo debe tocar la fibra en la sociedad USA esta serie. Por otro lado John Hamm (el actor que interpreta a Don Draper) tiene un cameo en El Equipo A, quizás como sintoma de que modelo macho en realidad estas peliculas querian mostrar y no han sido capaces de hacer…

h1

Una Fantasía Femenina: Knight and Day

agosto 6, 2010

Si entendemos el blockbuster como un filme espectáculo de acción, efectos especiales y destrucción de un coste elevado y que aspira a convertirse en un fenomeno de masas debemos considerar Tiburon como el primer Blockbuster. Si Tiburon y Star Wars son los modelos que han creado el Blockbuster y si atendemos que en ambos casos son fantasias masculinas. Tiburon nos mostraba la crisis de masculinidad de un oficial de policia que debía demostrar su valor y recobrar el respeto de su familia matando a un tiburon. Star Wars mostraba a un chico solitario y sin amigos que salvaba a la galaxia. Fantasias de poder masculinas como vemos.

Si el Blockbuster se ha establecido como una representación de las fantasías (y por tanto de los delirios y las pesadillas) masculinas, eso explicaría los fracasos de los blockbusters de superheroinas, pues no logran unificar el deseso sexual que las protagonistas deben despertar entre la platea de los machos junto con la identificación con un deseo de poder masculino. Támbien explica que las comedias romanticas se hayan convetido en la respuesta femenina al blockbuster, como bien claro esta en este trailer de Los Mercenarios.

Quizás dos blockbuster han intentado acercarse a una cierta mentalidad femenina: Mentiras Arriesgadas y Señor y Señora Smith. En ambos caso se contaba con una crisis matrimonial donde el aburrimiento de los conyuges se solucionaba descubriendo o haciendo que el otro fuera un superespía.

Heredera de estos dos filmes, aunque tambien influida por una obra maestra del cine manierista, Charada, la pelicula Knight and Day emerge como un blockbuster de caracter netamente femenino. Que nadie me entienda mal: La pelicula no es buena y tiene muchos problemas, aunque deben ser ustedes más inteligentes y no pensar de forma cazurra y decidir que el problema del filme es que haya encierros de San Fermin en Sevilla. Pero la pelicula de James Mangold ha suscitado mi interes por ciertos elementos.

En el filme tenemos un treitañera soltera, que tiene su pagafantas oficial (un ex novio bombero) y que esta claro que busca el hombre de su vida. En ello aparece un macho alfa que es capaz de ponerle caliente con su conversación y que cae del cielo, literalmente (en dos secuencias cae sobre el techo del vehiculo en el que ella va). Obviamente, el macho alfa es un superespia (desde James Bond la sublimación del macho dominante en el imaginario cinematográfico) pero este se muestra simpático y de hecho es capaz de hacerle el desayuno y dejarle notitas cariñosas. El superespia es por tanto un caballero (knight es su nombre en clave) e incluso le quita de en medio al pagafantas de la chica sin problemas, convietiéndole en un héroe y sin culpabilidad para la chica al meterle una bala limpia en la pierna.

La fantasia femenina tiene su recorrido por el imaginario romántico típico de la lectora midbrow americana: Isla desierta, travesía en tren por los Alpes, Viena y una Sevilla Kitch que incluyen la divertida (tengan sentido del humor) idea de que los San Fermines de Hemingway corren por sus calles. Fantasía femenina que tiene su componente de pesadilla (la escena en la que un giro del avión  hace descubrir a la protagonista que todos los pasajeros del avión han sido asesinados por su ligue) y que llega a ser conciente de la necesidad de cierta violencia para llegar al acto sexual. En una escena hay una idea de guión retorcida que tiene mucha gracia: Cameron Diaz, inyectada con Pentotal Sódico (una mujer sólo reconocería su deseo sexual mediante un suero de la verdad parece decirnos el gag) ve como Tom Cruise se carga a diverssos esbirros y le espeta: “Dios, apuesto a que eres muy bueno en la cama”.

Todas estas ideas se ven lastradas por los problemas del filme: La dirección de Mangold se situa en ese terreno tan resbaladizo de la artesanía y lo autorial que no termina de cuajar, Tom Cruise es demasiado buen chico para el papel (ah, si el protagonista hubiese sido George Clooney o Brad Pitt) y eso hace que se le convierta en un Boy Scout bien intencionado, el Segundo Acto anda a trompicones de pérdidas de conocimiento de Cameron Diaz, el Tercer Acto es muy errático y los Efectos CGI cantan. Para colmo Mangold filma las escenas de acción de forma demasiado limpia, cuando la fantasía pide un mayor desparpajo y desverguenza en las escenas de acción. Hay una excepción, la escena del puente nos muestra una panorámica dentro del coche siguiendo una moto que es realmente brillante, y la propia escena tiene un cierto tono de videojuego, a lo Neveldyne/Taylor (ella dirá despues: He  estado metido en mitad de una escena de GTA) que lamentablemente no tiene continuidad.

No es una buena peli, pero a veces uno ve la pelicula que podría haber sido y no la que es.